EL TEMPLO VERDADERO (Jn 2, 13-25)
EL TEMPLO VERDADERO (Jn 2, 13-25) Es una de las consecuencias “revolucionarias” y “subversivas” del evangelio de Jesús, de su convocatoria al Reino de Dios y de su propia vida: ya nunca más el creyente hablará de “Templo del Señor” en términos materiales de espacio sagrado, sino que la única
REIVINDICAR LA TRADICIÓN FIEL (Mc 9, 2-10)
REIVINDICAR LA TRADICIÓN FIEL (Mc 9, 2-10) Más que reivindicar a Jesús, uno tendería a pensar que su transfiguración es una reivindicación de Moisés y de Elías, de la Ley y los profetas… Porque, como tan insistentemente recalca san Juan en su evangelio (y el propio Marcos nos lo describe
SER TENTADOS (Mc 1, 12-15)
SER TENTADOS (Mc 1, 12-15) Si bien lo pensamos, la tentación no es algo que debamos considerar sólo como una amenaza o provocación en determinadas ocasiones o momentos, sino que constituye un factor constante de nuestra vida; una consecuencia, a la vez que signo, de nuestros límites como criaturas finitas
LO IMPORTANTE NO ES EL MILAGRO (Mc 1, 40-45)
LO IMPORTANTE NO ES EL MILAGRO (Mc 1, 40-45) Cuando el leproso, curado tras encontrarse con Jesús y pedírselo con absoluta confianza, considera su sanación, su recuperación de la dignidad perdida (ya sabemos que el leproso no sólo era un enfermo, sino sobre todo un proscrito, un “apestado”: excluido, discriminado,
ATRACCIÓN IRRESISTIBLE (Mc 1, 29-39)
ATRACCIÓN IRRESISTIBLE (Mc 1, 29-39) Es tal el influjo y el “poder” de Jesús, que su presencia además de no poder pasar desapercibida, se nos hace imprescindible. Lo necesitamos cerca, queremos ser testigos de que es real esa persona que nos invita a otro mundo, a otra vida. Y, por
UNA AUTORIDAD EXTRAÑA Y SORPRENDENTE (Mc 1, 21-28)
UNA AUTORIDAD EXTRAÑA Y SORPRENDENTE (Mc 1, 21-28) La “autoridad” de Jesús es algo peculiar y sorprendente, y constituye uno de los rasgos determinantes de la originalidad y el misterio de su persona. Viene a ser un signo inequívoco de identidad divina y provoca inexcusablemente el interrogante: ¿Quién es éste?
LA LLAMADA AL SEGUIMIENTO (Mc 1, 14-20)
LA LLAMADA AL SEGUIMIENTO (Mc 1, 14-20) La llamada de Jesús no es, como tendemos a pensar, una llamada hecha a quien ya es “cristiano”, para pedirle algo especial, “algo más” (y entonces hablamos de “vocación”); sino que se dirige a todo el que acude a él expectante e inquieto
COMPARTIR A DIOS (Jn 1, 35-42)
COMPARTIR A DIOS (Jn 1, 35-42) La experiencia básica de la fe cristiana no es la de conocer, sino la de compartir. Lo que nos abre el contacto con Jesús no es un simple “saber por fin” dónde situar el misterio de Dios y así llegar a la plena manifestación
UNA TEOFANÍA INSÓLITA (Mc 1, 6-11)
UNA TEOFANÍA INSÓLITA (Mc 1, 6-11) La del bautismo de Jesús es una teofanía insólita. Insólita, insospechada e inesperada. Una teofanía no es una “revelación personal”, sino una “manifestación pública de Dios” dirigida a todos los presentes expectantes, los cuales reconocen (casi siempre atemorizados) el poder divino, rindiéndose ante él.
UN DIOS FAMILIAR (Lc 2, 22-40)
UN DIOS FAMILIAR (Lc 2, 22-40) El profundo misterio cristiano de la Navidad nos hace dar un vuelco a nuestras ideas y a nuestro concepto de Dios. No únicamente en términos de “distancia” (Dios se ha hecho tan cercano…); sino, sobre todo, respecto a “lo que es” ser Dios, respecto