LLAMADOS…
LLAMADOS… Como “los doce”, también nosotros somos llamados por nuestros nombres… y como ellos, no somos llamados como candidatos a un cargo o como beneficiarios de un privilegio; ni siquiera fueron llamados por Jesús para “ser salvados” personalmente cada uno de ellos (de nosotros), sino para “enviarlos” (para enviarnos)… para ser fermento, para consumir su vida siendo sal y siendo luz para