CICLO LITÚRGICO A

OTRO HORIZONTE

OTRO HORIZONTE  Hablar de la “Ascensión de Jesús” es confirmar que su vida tenía y convocaba a otro horizonte, a algo distinto de lo que solemos  estimar como lo más importante y decisivo de nuestra vida. Pero no  se trata del “escapismo” fácil e ingenuo, “sentimental y platónico”, al que acudimos como refugio de nuestra incomprensión y de nuestra zozobra frente “al

Por |2026-05-16T08:49:13+01:00mayo 16th, 2026|Artículos, CICLO LITÚRGICO A, General|Sin comentarios

CAMINO, VERDAD Y VIDA

CAMINO, VERDAD Y VIDA Afirmar Jesús que es “camino, verdad y vida” es una rotunda invitación a superar lo emocional, y no quedarnos en el sentimentalismo del “encuentro deslumbrador” (encuentro necesario e irremplazable, pues es la constatación del interés personal de Dios por cada uno de nosotros, de su iniciativa y su llamada; pero que busca llamar al seguimiento consciente y entregado);

UN PRETEXTO INÚTIL  (Mt 25, 31-46)

UN PRETEXTO INÚTIL  (Mt 25, 31-46) El que se escuda en la “ausencia de Dios” en nuestro mundo y en la realidad tangible, para concluir de ello una conducta y una vida cuya única perspectiva “exigente y responsable”, la única “digna y encomiable”, sería la de la afirmación de la propia persona y su capacidad de control y dominio de lo creado,

FE EN NOSOTROS  (Mt 25, 14-30)

FE EN NOSOTROS  (Mt 25, 14-30) El dato fundamental que está a la base de las parábolas de Jesús y, en definitiva, de todo su evangelio, es la absoluta y radical confianza de Dios en nosotros. En cada uno de nosotros. Ciertamente se trata de algo incomprensible. Por eso nos pide que aceptemos la vida como un encargo libre y responsable para

DORMIR SIN MIEDO  (Mt 25, 1-13)

DORMIR SIN MIEDO  (Mt 25, 1-13) Uno sólo puede dormirse tranquilo cuando tiene la conciencia en paz. Al menos eso afirma el dicho popular. Sólo entonces no teme la inconsciencia, la imprevisión y la impotencia de esas horas de pasividad invencible y de apagón de nuestra libre voluntad. Algo de eso nos quiere decir Jesús con la parábola de las diez doncellas,

DIFÍCIL DE CREER  (Mt 23, 1-12)

DIFÍCIL DE CREER  (Mt 23, 1-12) A pesar de lo que digamos, y de la claridad con la que Jesús nos propone y nos hace presente la verdadera “forma de vivir” divina, cambiar de mentalidad respecto a Dios, tal como él nos exige, no nos es fácil. Pasar de la consideración de su “omnipotencia” a la de su “infinito amor de Padre”,

UN AMOR IMPOSIBLE  (Mt 22, 34-40)

UN AMOR IMPOSIBLE  (Mt 22, 34-40) Que “amar a Dios sobre todas las cosas” sea, sin duda el primer mandamiento para un creyente, ya que es sobre esa fe en “el misterio divino”, sobre la que pretende construir, desarrollar, y proyectar su persona y su vida, es algo evidente. Pero una absoluta y total identificación de nuestra voluntad con Dios nos es

LO DE DIOS (Mt 22, 15-21)

LO DE DIOS (Mt 22, 15-21) Lo del César es cosa nuestra. Es la red tejida por nosotros, la que vamos urdiendo a lo largo de la historia entrelazando ambiciones y recelos, afán de progreso y bienestar junto a intereses bastardos de propiedad y dominio, rivalidades más o menos violentas y deseo de imponernos, de dominar y vivir en el vértice a

INVITACIÓN Y DIGNIDAD   (Mt 22, 1-14)

INVITACIÓN Y DIGNIDAD   (Mt 22, 1-14) La de los invitados al banquete de boda es otra de esas “parábolas crueles” que nos presentan los evangelios, y que han desconcertado y siguen desconcertando tanto a los exegetas y estudiosos de la Sagrada Escritura, como a nosotros, simples cristianos, por sus aparentes incongruencias y puntos oscuros. Pero sin entrar en el porqué de esos

LA PIEDRA ANGULAR   (Mt 21, 33-43)

LA PIEDRA ANGULAR   (Mt 21, 33-43) Creo sinceramente que la de “los viñadores homicidas” es una de las parábolas más desagradables del evangelio por el tono de violencia y de crueldad que rezuma en todas sus  versiones, y que hace aparentemente imposible cualquier pretensión de dulcificarla. Pero tampoco hace falta querer rebajar el tono, si atendemos al mensaje nuclear que encierra. Es