SIMPLEMENTE, VIVIR
SIMPLEMENTE, VIVIR Siempre debemos escuchar las palabras de Jesús y su anuncio del Reino de Dios que él inaugura y que irrumpe en este mundo con su propia persona, haciéndonos cercana y próxima la trascendencia divina, como una solemne, solemnísima, invitación a la vida, en su sencillez y su profundidad. Con la revelación definitiva de quién y cómo es Dios, al compartir