CICLO LITÚRGICO C

SEGUIMIENTO Y RECHAZO  (Lc 12, 49-53)

SEGUIMIENTO Y RECHAZO  (Lc 12, 49-53) La incorporación al Reino de Dios, la decisión por el evangelio de Jesús y sumarse a su discipulado, es urgente y supone riesgo. “Lo de Dios” es inaplazable y prioritario, aunque suponga controversia, rechazo o ruptura. Jesús pone en crisis a quien lo escucha sin prejuicios ni pretensiones interesadas, y su palabra imperiosa y provocadora es

EL TIEMPO DE ESPERA COMO GOZO Y BENDICIÓN  (Lc 12, 32-48)

EL TIEMPO DE ESPERA COMO GOZO Y BENDICIÓN  (Lc 12, 32-48) La llamada-advertencia de Jesús a la vigilancia y a “estar alerta” ante la incertidumbre “del día y de la hora”, no es una recomendación a vivir presas de la ansiedad y en un inquietante insomnio, sino todo lo contrario: la invitación a poder dormir tranquilos sabiendo que nada puede alterar nuestro

OLVIDARNOS DE DIOS… (Lc 12, 13-21)

OLVIDARNOS DE DIOS… (Lc 12, 13-21) La conclusión de Lucas no puede ser más clara ni más contundente: vivir sin contar con Dios es vivir como un necio; y al necio de nada le sirven sus cavilaciones, ni sus riquezas ni sus bienes tan cuidadosamente acumulados. Ese principio acumulativo en que basamos toda nuestra economía, esa ambición inherente a un sistema capitalista

INSISTENCIA (Lc 11, 1-13)

INSISTENCIA (Lc 11, 1-13) Los dichos que recoge Lucas en este pasaje sobre la oración acentúan y recalcan su importancia en la vida de Jesús; y, en consecuencia, en los seguidores de su propuesta evangélica de vida, en sus discípulos como comunidad fraterna. Y lo hacen con una clara recomendación de insistencia. Pero no se trata de una insistencia pedigüeña y mezquina;

VIVIR PARA JESÚS, VIVIR DESDE JESÚS  (Lc 10,38-42)

VIVIR PARA JESÚS, VIVIR DESDE JESÚS           (Lc 10,38-42) Si damos por supuesto que tanto Marta como María querían entrañablemente a Jesús, y que tanto María como Marta deseaban homenajearle y servirle con devoción, colmarlo de atenciones y a la vez escuchar sus palabras acariciadoras; tendremos que suponer que Lucas está presentándonos dos estereotipos de nuestra actitud para con Jesús, estereotipos que no

IGNORAR, EVITAR, DESCONFIAR   (Lc 10, 25-37)

IGNORAR, EVITAR, DESCONFIAR   (Lc 10, 25-37) A propósito de la parábola lucana “del Buen Samaritano” casi es una osadía pretender decir algo, cuando el relato es tan vivo y las conclusiones tan evidentes. Por eso casi siempre nos limitamos a acentuar o recalcar detalles e incidir en los contrastes, simplemente para extraer de ella toda la carga de evangelio que contiene, ya

HACER PRESENTE EL REINO DE DIOS (Lc 10, 1-20)

HACER PRESENTE EL REINO DE DIOS (Lc 10, 1-20) Hacer presente el Reino de Dios con nuestra simple presencia se convierte en el encargo fundamental de Jesús a sus discípulos. ¿Cómo?. Transmitiendo paz y con un comportamiento fraterno; evitando dejarnos contaminar de la intolerancia, la rivalidad y el rechazo (de ahí el “sacudir el polvo de nuestras sandalias”, para que no se

PASTORES EN LUGAR DE “SACERDOTES”  (A propósito del cap.10 de Jn)

PASTORES EN LUGAR DE “SACERDOTES”  (A propósito del cap.10 de Jn) La relación entre “el Buen Pastor” y el sacerdocio levítico oficial, representado culminantemente en “el Sumo Sacerdote”, es de oposición. Es justamente el sacerdocio oficial quien condena a muerte al pastor “que conoce a sus ovejas” y que “da la vida por ellas”… No hay, pues, en apariencia, conciliación posible entre la

COMPLACER AL OTRO (Jn 21, 1-11)

COMPLACER AL OTRO (Jn 21, 1-11) Al igual que el relato conclusivo del evangelio de Juan fantasea claramente en torno a “pesca milagrosa”, apariciones de Jesús resucitado, y actitud de los discípulos; quiero yo también leer con fantasía el pasaje, poniéndolo en paralelo precisamente con ese mismo milagro (u otro similar, porque no se trata ahora de análisis exegéticos o de hermeneútica

DESCONFIAR DE LOS HERMANOS  (Jn 20, 19-31)

DESCONFIAR DE LOS HERMANOS  (Jn 20, 19-31) Estamos tan acostumbrados a considerar a Tomás como el prototipo de la duda respecto a la resurrección de Jesús, con el famoso “si no lo veo, no lo creo”, que resumimos de uno u otro modo el sentido de ese relato evangélico de san Juan en una invitación a no pedir nunca pruebas a Dios,