Archivos mensuales: agosto 2025

INTERROGANTES

INTERROGANTES  Contemplar lo más frágil, como acoger al débil y al que sufre, nos permite acceder al infinito, porque nos sume en los interrogantes radicales… Y, al no encontrar respuestas, no nos hunde, sin embargo, en la desesperanza; por el contrario, es petición de sentido: nos exige otro mundo, nos impone inconformismo y reclama algo nuevo, distinto, imposible en apariencia, pero irrenunciable.

Por |2025-08-30T11:06:51+01:00agosto 30th, 2025|General|Sin comentarios

INSIGNIFICANCIA Y FELICIDAD  (Lc 14, 7-14)

INSIGNIFICANCIA Y FELICIDAD  (Lc 14, 7-14) Tal vez  no haya mejor cosa para adquirir plena conciencia de lo que ya sabemos, que somos completamente insignificantes en el mundo y la sociedad, por importantes que nos tengamos y por decisivas que hayan podido ser nuestras aportaciones y nuestros méritos (y más cuando, como es el caso de casi todos nosotros, al menos el

TENDER PUENTES 

TENDER PUENTES  En el actual momento histórico-social, en que la mundialización es un hecho, las comunicaciones casi parecen ofrecer la ubicuidad, y la facilidad de medios propicia el transporte y la movilidad a todos los niveles, “tender puentes” se convierte en una necesidad y una responsabilidad para alcanzar ese mundo solidario de convivencia pacífica e intercambio personal y enriquecedor que todos anhelamos.

Por |2025-08-24T08:48:40+01:00agosto 25th, 2025|Artículos, General|Sin comentarios

ORACIÓN: SOBRAN LAS PREGUNTAS 

SOBRAN LAS PREGUNTAS  ¿Por qué inquietarme, Señor, por tantos cuántos, porqués, cómos y cuándos; si tú me has dado tu palabra, y tu promesa segura  está más allá de mis cálculos? ¿Por qué seguir siempre preguntando, y alimentar inquietudes, crear dudas, andar con recelos y temores, y sentirse tantas veces desdichado? Pero, ¡si basta una cosa!: mirarte agradecido y seguir confiando… A

Por |2025-08-23T14:27:23+01:00agosto 23rd, 2025|General, Oraciones y música, Orar|Sin comentarios

LO IRRELEVANTE (Lc 13, 22-30)

LO IRRELEVANTE (Lc 13, 22-30) Con asombrosa frecuencia situamos nuestra atención y nuestras preocupaciones precisamente en lo que nos resulta tal vez llamativo o provocador a primera vista, pero que en realidad no solamente es secundario o anecdótico, sino incluso completamente irrelevante para el “negocio” de que se trata; mucho más cuando tal “negocio” es el de nuestra salvación y el futuro

ORACIÓN: INCOMPRENSIÓN

INCOMPRENSIÓN Si los tuyos te tomaron por loco, ¿cómo yo pretendo los aplausos? Si te miraron como alucinado, ¿cómo a mí, si te soy fiel, me tratarán con complacencia? Si, a pesar de reconocer tu bondad, tus palabras de vida, tus milagros, te miraban con desconfianza, les resultabas extraño, y te consideraban marginal y marginado, ¿cómo busco yo reconocimiento, que todos me

Por |2025-08-17T08:57:53+01:00agosto 17th, 2025|General, Oraciones y música, Orar|Sin comentarios

LUCIDEZ (Lc 12, 49-53)

LUCIDEZ (Lc 12, 49-53) Es bien sabido que nuestra tarea como fieles discípulos de Jesucristo no es la de “defender la iglesia” (aunque esa institución, que constituye el “depósito” de nuestra fe; y, más allá de su historia, plagada de infidelidades y contradicciones, nos resulta imprescindible en su realidad originaria como comunidad portadora del legado de Cristo a sus discípulos); sino la

ASCENDER AL CIELO 

ASCENDER AL CIELO  Aunque sepamos que no es una descripción de la realidad, ni nos dejemos llevar por mitologías y falsos misticismos, nos es imprescindible hablar “del cielo y de la tierra” en términos de “arriba y abajo” (así como del supuesto “infierno”, como lo subterráneo y abismal). Sin embargo, en verdad, lo que como cristianos pretendemos decir cuando hablamos de “ascender

Por |2025-08-13T14:49:50+01:00agosto 14th, 2025|Artículos, General|Sin comentarios

CARPE DIEM (Lc  12, 32-48)

CARPE DIEM (Lc  12, 32-48)   El tan extendido y deseado “vivir al día” no está nada lejos de la propuesta evangélica de “estar alerta, porque no sabemos el día ni la hora”; aunque, evidentemente, la diferencia de matices es completa. Por otro lado, la invitación a la vigilancia que nos propone Jesús ni es angustiosa ni pretende amargar nuestra actividad y