INCOMPRENSIÓN
Si los tuyos te tomaron por loco,
¿cómo yo pretendo los aplausos?
Si te miraron como alucinado,
¿cómo a mí, si te soy fiel,
me tratarán con complacencia?
Si, a pesar de reconocer tu bondad,
tus palabras de vida,
tus milagros,
te miraban con desconfianza,
les resultabas extraño,
y te consideraban marginal y marginado,
¿cómo busco yo reconocimiento,
que todos me escuchen,
o que hablan del evangelio con halagos?
Me tienes advertido
de la tentación del éxito,
y de la decepción o el desánimo.
Pero acompañas mis pasos
para que no dude ni tema,
sino que camine a tu lado.
Deja tu comentario