CICLO LITÚRGICO B

EL HORROR DEL EXCLUSIVISMO Y EL MONOPOLIO (Mc 9, 38-48)

EL HORROR DEL EXCLUSIVISMO Y EL MONOPOLIO (Mc 9, 38-48) Apropiarse del evangelio de Jesús. Erigirse en sus únicos depositarios y heraldos. Exigir un carné de pertenencia, y constituirse no en iglesia sino en institución. Decidir y pronunciar sentencias condenatorias. Imponer criterios de identidad al arbitrio nuestro y ser inflexibles. Pretender defender una confesionalidad cerrada, exclusivista y monopolizadora de Jesús (es decir,

ENTRE EL MIEDO Y LA VERGÜENZA (Mc 9, 30-37)

ENTRE EL MIEDO Y LA VERGÜENZA (Mc 9, 30-37) La palabra de Dios, lo que nos dice Jesús, nos da miedo: sus discípulos no se atreven ni siquiera a hacerle una pregunta que roce el misterio de esa vida de entrega suya, de ese evangelio que él no sólo anuncia, sino que personifica, definiéndolo como un “modo de vivir”, amando a todos

UN SILENCIO NECESARIO  (Mc 8, 27-35)

UN SILENCIO NECESARIO  (Mc 8, 27-35) Cuando, como Pedro, se confiesa espontánea y sinceramente la fe en Jesús, pero se hace desde una perspectiva engañosa y falsa, completamente equivocada, sin haber captado la radicalidad de su anuncio, su evangelio, ni atreverse o ser capaz de sacar las ineludibles consecuencias de su mensaje respecto a nuestra forma de “creer en Dios” y de

ELOCUENCIA SIN PALABRAS  (Mc 7, 31-37)

ELOCUENCIA SIN PALABRAS  (Mc 7, 31-37) Puede parecer contradictorio que Jesús tras realizar exorcismos, milagros, o hechos asombrosos e importantes, reclame insistentemente a los beneficiados el silencio o la completa reserva respecto a ellos. Él mismo sería perfectamente consciente de lo imposible de tal petición… Desde luego no ocurre siempre, e incluso en muchas ocasiones el propio Jesús nos propone y encarga

¿TRADICIÓN? ¿O TRAICIÓN? (Mc 7, 1-12)

¿TRADICIÓN? ¿O TRAICIÓN? (Mc 7, 1-12) Es evidente que en muchas ocasiones eso que llamamos “mantener la tradición” tiene poco que ver con su sentido originario y con el motivo por el que surgieron, y es más bien un anacronismo estético, completamente ajeno a nuestro actual pensar sobre la realidad y el mundo,  y a la configuración actual de la sociedad y

EL PRETEXTO DE LA DIFICULTAD (Jn 6, 60-69)

EL PRETEXTO DE LA DIFICULTAD (Jn 6, 60-69) La dificultad cristiana, es decir, la genuinamente evangélica que evidencia Jesús a sus discípulos al reclamar “seguimiento”, no es la meramente ética o moral que habla de dominio y superación de sí mismo. Ciertamente, ya en ese aspecto su “exigencia” es radical hasta la exasperación, con su perdón incondicional, su amor al enemigo, su

MURMURACIÓN Y COBARDÍA (Jn 6, 41-51)

MURMURACIÓN Y COBARDÍA (Jn 6, 41-51) Una de las formas más cobardes de tratar al prójimo es la murmuración. Es, en definitiva, el emitir condena sin pruebas y sin arriesgar nada, de un modo “anónimo”, sugerir maldad en los demás o reproches injustificados con el único aval de nuestros recelos y suposiciones; y, casi siempre, ello simplemente porque no se avienen con

EL ESPACIO DE DIOS ( A propósito del “discurso del pan de vida” )

EL ESPACIO DE DIOS ( A propósito del “discurso del pan de vida” ) Aunque según nos presentan los evangelistas, Jesús acudía con frecuencia a las sinagogas como cualquier judío devoto, incluso tomando la palabra y entrando en debate y animado diálogo con los asistentes, los discursos allí parecen siempre ocasionales, y sus verdaderas convocatorias y llamadas al seguimiento las hace de

ENTRE LA VERDAD Y EL SARCASMO 

ENTRE LA VERDAD Y EL SARCASMO  (A propósito de Mt 20, 20-28, y de Santiago, “Patrón de España”) El Papa Francisco ha repetido hasta la saciedad, y ha criticado y “prohibido”, o cuanto menos desautorizado dentro de sus posibilidades (que, evidentemente, son en este y en casi todos los terrenos muchísimo más limitadas de lo que cualquier cristiano católico, apostólico y romano cree),

CAMBIAR  DE PLANES (Lc 6, 30-34)

CAMBIAR  DE PLANES (Lc 6, 30-34) Los momentos sucesivos de este breve relato de Marcos al regreso de los apóstoles tras el envío de Jesús, y su profundo sentido en la dinámica del evangelio y del seguimiento cristiano, están bellamente expuestos en el comentario de Xavier PIKAZA a este evangelio, y casi me voy a limitar a transcribirlo: “Jesús quiere que sus