CICLO LITÚRGICO B

OCULTO E INCONTENIBLE (Mc 4, 26-34)

OCULTO E INCONTENIBLE (Mc 4, 26-34) Las breves y expresivas parábolas de la semilla que crece y del grano de mostaza que pasa de lo ínfimo de su tamaño al esplendor de su cosecha  nos instruyen y a la vez nos alertan sobre dos rasgos fundamentales del mensaje evangélico del Reino: el de no juzgar por las apariencias, y el no dudar

CORPUS CHRISTI Y EUCARISTÍA: ¿PRESENCIA “REAL”?

CORPUS CHRISTI Y EUCARISTÍA: ¿PRESENCIA “REAL”? No se trata de negar “verdades de fe” ni de provocar, pero es evidente que la realidad del cuerpo físico del hombre Jesús no está presente en la eucaristía. Esa persona material, dotada de un cuerpo humano que, como dice san Juan, pudieron ver y tocar sus contemporáneos, cuya voz convocando al Reino de Dios escucharon, y

TRINIDAD (Mt 18, 16-20)

TRINIDAD (Mt 18, 16-20) Cuando la experiencia profunda la convertimos en “dogma”, el mundo nuevo y la vida que se nos había abierto al constatar algo inimaginable e imprevisto, desconcertante pero lleno de plenitud e indicador de futuro y de esperanza, con frecuencia lo convertimos en aridez, en indiferencia y en doctrina estéril. Hablar de la Trinidad, del misterio de Dios como

UNA FUERZA INCONTENIBLE: PENTECOSTÉS  

UNA FUERZA INCONTENIBLE: PENTECOSTÉS   (Jn 20, 19-23) Desde que “el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas…” en la Génesis del universo, hasta el soplo de Jesús resucitado sobre sus discípulos y el huracán de Pentecostés, la fuerza de ese Espíritu Santo es imparable e incontenible. Podríamos decir que, inscrito en el proceso de evolución de la materia y de la

TOCAR EL CIELO  (Mc, 16, 15-20)

TOCAR EL CIELO  (Mc, 16, 15-20) Todos sabemos y comprendemos sobradamente, que la Ascensión de Jesús no consiste en el hecho “físico” de que subió muy alto, como levitando hasta hacerse pequeño y distante a la vista de todos y desaparecer entre las nubes; sino que es la rotunda afirmación y constatación de que una vez resucitado ha llegado a la plenitud

SIN LUGAR PARA LA DUDA (Jn 15, 9-17)

SIN LUGAR PARA LA DUDA (Jn 15, 9-17) Hay argumentos y afirmaciones que, por mucho que se sustraigan forzosamente a comprobaciones empíricas y reglas lógicas, o al consenso científico de los guardianes del orden de las leyes físico-químicas, se nos muestran como evidentes e irrefutables, y de mucha mayor consistencia y densidad como fundamento de nuestro comportamiento y de nuestra vida y

IN-CORPORADOS A LA DIVINIDAD (Jn 15, 1-8)

IN-CORPORADOS A LA DIVINIDAD (Jn 15, 1-8) Jesús es insistente: su llamada al seguimiento, la decisión de formar parte de sus incondicionales para dejar que Él sea quien oriente, anime, acompañe y dirija nuestra vida, no es una simple decisión libre y voluntarista nuestra, cuya aceptación nos agrega sin más a su rebaño por medio del Bautismo; sino que trasciende lo meramente visible e incluso testimonial de un signo o una actitud más

SER IMPORTANTES  (Jn 10, 11-18)

SER IMPORTANTES  (Jn 10, 11-18) Aunque el ambiente de rivalidad, competencia y vanidad en el que se mueve nuestra sociedad, y que propicia tanto la abundancia y variedad de planteamientos y objetivos frívolos y superficiales, como el circo de este mundo nuestro de maquillajes, morbo, y carencia de valores profundos, de coherencia y de rigor, y, en una palabra, de lo genuinamente humano, y personal e íntimo, que dignifica

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48)

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48) Tras la resurrección de Jesús, inesperada y recibida forzosamente con una mezcla de incredulidad y de júbilo por parte de sus discípulos, de temor y de inmensa alegría, de estupor y de conciencia de “victoria divina” y reivindicación de su persona y de su vida, la única cuestión decisiva es el interrogante de una gran tarea: “¿Qué hemos

CREER PARA VER… (Jn 20, 19-31)

CREER PARA VER… (Jn 20, 19-31) Quien no cree en Él no puede “ver” a Jesús resucitado. Es preciso haberlo conocido y haber confiado incondicionalmente en Él. Como también es preciso haber presenciado con estupor y desánimo la decepción de haberlo visto morir crucificado y, a pesar de ello, seguir manteniendo la esperanza de que “no puede haberse equivocado”… "el final de