ASOMBRO Y FASCINACIÓN
El asombro al considerar nuestra vida desde lo que Dios ha hecho en ella y nos propone llevar adelante debería ser tal que estuviéramos completamente fascinados por Jesús y su Reino, por su evangelio y por su iglesia… Sí, tal como les ocurre a sus discípulos, la aventura de la
¿PRÓJIMO?: AQUÍ Y AHORA (Lc 10, 25-37)
Sin saber lo que ha pasado. Sin preguntar de quién se trata y si es persona recomendable. Sin sospechar una trampa o una encerrona. Sin tomar precauciones o esperar refuerzos. Sin ni siquiera comprobar si los recursos propios son suficientes o si faltar a la cita a la que acudía
EL RIESGO DE DIOS CONTIGO
¿Que a qué se arriesga Dios contigo? Dios se arriesga a que, como Jonás, no quieras cumplir su encargo de anunciar perdón y administrar misericordia, prefiriendo reclamar justicia y no mostrarte compasivo. A que no ejerzas la bondad… Se arriesga a que tergiverses sus palabras o las quieras interpretar a
DEPENDENCIA Y ANUNCIO (Lc 10, 1-15)
Experimentar nuestra dependencia de los demás. Saber que necesitamos al prójimo y que, por mucho que poseamos, no nos bastamos a nosotros mismos. Sólo quien percibe que su vida está en manos de los demás por decisión propia, quien voluntariamente se desprende de todo para arriesgarse en su entrega a
LUCIDEZ
Uno de los más importantes teólogos del siglo XX, Rudolf Bultmann, afirmaba que creer es imprescindible para poder comprendernos a nosotros mismos; en otras palabras, que es justamente el cristiano quien gracias a su fe, a esa afirmación central de que Jesús es el Cristo, desciende hasta la profundo de
DEBILIDAD
Naturalmente, sé que soy débil. Nuestro barro terrenal es extremadamente endeble y frágil. Conozco mi debilidad, la constato en cada momento; y no me supone ninguna decepción ni es motivo de frustración o de tristeza. Al menos soy bien consciente de que no debe serlo, aunque en ocasiones me pille
¿SEGUIRLE? (Lc 9, 51-62)
¿Seguir a Jesús? ¿Decir “sí” a su llamada? ¿Quién se atreve a estar tan loco…? ¿Tener la poca cordura y sensatez que muestra Él y vivir como Él lo hace? ¿Es que una persona en sus cabales se lo puede proponer? Sobre todo después del doble rechazo: el de los
PROHIBIDO
Tenemos prohibido ocultar nuestra luz. Porque no es nuestra… es la luz de Dios encendida en nosotros… y esconderla nos está rigurosamente prohibido. Y tampoco se nos permite usar la luz para alumbrarnos únicamente a nosotros, para encerrarnos en nuestra casa y aprovechar su claridad nosotros en privado. Desautorizados tajantemente
EN NUESTRAS MANOS
Está en nuestras manos hacer de Dios lo que queramos. No sólo de un modo teórico o en el terreno de las ideas, sino incluso materialmente… Porque Dios mismo ha decidido, insensatamente, ponerse en nuestra manos así: materialmente… Y por eso lo hemos clavado en una cruz: por insensato… Suena
SENCILLAMENTE
Si Dios nos resulta provocador y escandaloso cuando viene a este mundo nuestro es, precisamente, por su falta de esplendor, por su sencillez. Si no se puede admitir, si resulta intolerable que Jesús afirme ser el Hijo de Dios, si suena a blasfemia, es justamente porque lo extraordinario y misterioso