CONVOCADOS AL DISCIPULADO
La propuesta que nos hace Jesús de pasar haciendo el bien, de vivir en este mundo “al modo de Dios” y no al modo nuestro (siempre interesado, egoísta y mezquino); siendo una llamada absolutamente personal, sin embargo nunca nos invita al individualismo. Ser cristiano no es “creer en Dios y
¿DICHOSOS? (Lc 6, 20-26)
La recompensa es futura, pero la dicha es presente. El sentido de nuestra vida es la esperanza en Dios porque ella nos adelanta el gozo, y no porque nos prometa el fin del sufrimiento. La convocatoria de Jesús no es en el cielo, sino en esta tierra nuestra, en nuestra
LA ABSURDA BONDAD
En su impresionante novela Vida y destino, sobre la batalla de Stalingrado durante la Segunda Guerra Mundial, Vasili Grossman se expresa de esta manera: "En estos tiempos terribles en que la locura reina en nombre de la gloria de los Estados…en esta época de horror y demencia, la bondad sin
PASAR HACIENDO EL BIEN
Dios no sólo se complica la vida como Dios y decide encarnarse, llegando hasta nosotros en nuestra propia naturaleza humana y asumiendo con ello tanto sus limitaciones como su horizonte abierto y su anhelo de infinitud; sino que, encarnado en Cristo, también se complica la vida como hombre. Así, Jesús
“PERO SI TÚ LO DICES…” (Lc 5, 5)
Pedro lo dice sin tapujos: llevo toda la noche intentándolo, estoy cansado, y está claro que hoy no es día favorable; pero si tú lo dices… Mi jornada, y tal vez todo el mes, o todo el año, han resultado baldíos, he empleado todas mis energías en intentar conseguir salir
COMPLICARSE LA VIDA
Nuestra cultura occidental y nuestra forma de pensar nos han llevado desde siempre a considerar a Dios como inmutable e impasible, dando por supuesto que la perfección consiste en la quietud absoluta y en carecer de esa necesidad de movimiento y dinamismo que nos caracteriza a nosotros y que identificamos
¿UN RECHAZO INEVITABLE? (Lc 4, 21-30)
Pretender la aprobación de todos, cuando la pretensión de cumplir Dios su promesa la encarna Jesús, el hijo del carpintero, aquel cuya familia es conocida y a quien tenemos por uno más de nosotros, sin ningún rasgo distintivo solemne y deslumbrante, no parece posible. El rechazo de Jesús parece inevitable;
NUESTRAS SANTAS PRETENSIONES
El rey David, en el apogeo de su poder, quiere lo mejor para Dios, honrarlo sobremanera, ofrecerle todo lo que posee como muestra de homenaje y agradecimiento, porque sabe que a Él se lo debe y reconoce la majestad y benevolencia de quien lo sacó de sus rebaños y lo
CUMPLIMIENTO (Lc 4,14-21)
Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír (Lc 4,14-21) ¿Que en Jesús se cumpla la promesa de Dios? ¿Qué hacia Él se encaminaba la historia de su pueblo? ¿Qué culmina en él la revelación que comenzó en Adán? ¿Que su persona haga a Dios humano? ¿Que asomarse a
HACED LO QUE ÉL OS DIGA (Jn 2,1-11)
Solamente la delicadeza de una madre, solamente el profundo respeto unido a la ternura, llevan a María a decirle a Jesús unas simples palabras, palabras que concentran todo lo que anima su corazón bondadoso: una sensibilidad exquisita ante las dificultades del prójimo, compadeciéndose de él; y el deseo de tenderle