UNA MUESTRA DE INSENSATEZ
El autor polaco Jan Dobraczynski en su ya clásica obra Cartas de Nicodemo pone en labios de éste, ante la actividad provocadora de Jesús en sus disputas con los fariseos, esta frase: “...porque escandalizar así a la gente es una muestra de insensatez”. Y, naturalmente, no le falta razón: Jesús
COMO YO OS HE AMADO (Jn 13, 31-35)
El matiz provocador y escandaloso de la propuesta del evangelio, de la convocatoria de Jesús a constituirse en la comunidad de sus discípulos, no lo da el contenido de lo que nos pide a sus seguidores; sino, por encima de todo, el modo como nos exige llevarlo a cabo. No
ENCONTRARSE CON EL RESUCITADO
La resurrección de Jesús, la Pascua cristiana, no es una noticia sobre él, sino un encuentro con Él. Es el encuentro definitivo y pleno, el que nos decide a reconocerlo como quien realmente es: el Mesías, el Cristo, el Hijo de Dios. Comprobar y experimentar que vive más allá de
UNIDAD Y COMUNIÓN (Jn 10, 27-30)
El evangelio de Juan no pretende definir dogmas sino transmitirnos una experiencia insólita y revolucionaria, sin duda subversiva: la de haber palpado al mismo Dios en Jesús; y, en consecuencia, haberse visto irremediablemente confrontado con el misterio divino de tal modo, que la vida no podía ya mantenerse en los
RESPETO Y MIEDO
Tras el primer deslumbramiento que causa el encuentro con Jesús, ese destello que irrumpe en la vida de cualquier persona sensible y sincera cuando se presenta Él, siempre imprevisible a la vez que irresistible, convocando al seguimiento y a otra forma de vivir: la suya, la del amor y la
UNA ESPERA ILUSIONADA
Si te has rendido a la Pascua, si has sabido por fin reconocer a Jesús resucitado y enmudecer de gozo y alegría ante esa irrupción definitiva de lo inesperado, de la presencia real de su Reino en nuestro mundo y de Él mismo, ya glorificado y sacramentado por y para
¿VOLVER A LA NORMALIDAD? (Jn 21, 1-13)
¿Por qué nos cuesta tanto reconocer a Jesús cuando nos sale al paso? ¿Por qué sus propios discípulos no saben reconocer la identidad resucitada de quien ha sido tanto tiempo su Maestro? Solamente queremos reconocer a Dios en nuestras previsiones, por eso nos es tan difícil aceptarlo cuando se presenta
MARGINAL Y MARGINADO
Como es bien sabido, John P. Meier tituló su impresionante obra sobre el Jesús histórico, todavía no concluida, con el título de Un judío marginal. Es una obra imprescindible y, al margen de la posible polémica sobre lo acertado del título (como siempre en estos casos hay una evidente división
¿RESUCITADO?: LA DUDA DE TOMÁS (Jn 20, 19-31)
¿Cómo no dudar en principio de la resurrección de Jesús? ¿Hay algún indicio en la historia de tal posibilidad? ¿Acaso puede aportar alguien pruebas concluyentes de la trascendencia? Para poder creer en la resurrección de Jesús hay que dudar previamente; más aún, hay que estar completamente convencido del fracaso de
¿UN DIOS MUERTO?
Nietzsche puso de moda hablar de “la muerte de Dios”, aunque no fue el primero en hacerlo; y no ha habido pensador, filósofo o teólogo posterior a él, que no haya querido tomar parte en ese funeral. Pero era un entierro ideológico, matar a Dios en nuestro pensamiento y con