PROHIBIDO
Tenemos prohibido ocultar nuestra luz. Porque no es nuestra… es la luz de Dios encendida en nosotros… y esconderla nos está rigurosamente prohibido. Y tampoco se nos permite usar la luz para alumbrarnos únicamente a nosotros, para encerrarnos en nuestra casa y aprovechar su claridad nosotros en privado. Desautorizados tajantemente a vivir en beneficio propio… ¿Discípulos de Jesucristo para buscar salvarnos?: ¡No!