DOS SALMOS DE ANTONIO BAEZA
EN DEFENSA DEL HOMBRE Cuando hago memoria de tus gracias en mi vida, Señor, no puedo menos que caer rendido en bendición y agradecimiento. No hay nada bueno en mí que no tenga en ti su origen; ni nada malo en mi vida que en ti no encuentre su límite y destrucción. El Señor agudiza nuestra mirada para que sepamos ver su