General

EL GOZO INMENSO DE LO COTIDIANO

EL GOZO INMENSO DE LO COTIDIANO Habitualmente sentimos la cotidianeidad, ese día a día en el que se resuelve nuestra vida, como monotonía y rutina, a pesar (o quizás precisamente por ello), de que naveguemos casi siempre “contra reloj”, y no pocas veces entre prisas, empujones, apremios y ruido ensordecedor… Tendemos a quejarnos de esa sucesión de días repetidos, seducidos por el reclamo de sugerentes aventuras posiblesde

ORACIÓN PARA UNA “HORA SANTA”

HORA SANTA Estoy aquí, ¡Señor!, porque está Tú. Te miro fijamente, ¡Oh Jesús! Porque me miras No quiero dejarte solo, porque soy yo quien no sabría a dónde ir sin ti a mi lado. Te pido fuerzas, Señor, porque es dura la tarea; aunque es simple y sencilla como Tú: basta amar y sonreír, basta mirar con cariño y acariciar suavemente a mis hermanos… Me siento avergonzado aquí, en

Por |2021-04-25T22:23:36+01:00abril 25th, 2021|General, Oraciones y música|Sin comentarios

SER IMPORTANTES  (Jn 10, 11-18)

SER IMPORTANTES  (Jn 10, 11-18) Aunque el ambiente de rivalidad, competencia y vanidad en el que se mueve nuestra sociedad, y que propicia tanto la abundancia y variedad de planteamientos y objetivos frívolos y superficiales, como el circo de este mundo nuestro de maquillajes, morbo, y carencia de valores profundos, de coherencia y de rigor, y, en una palabra, de lo genuinamente humano, y personal e íntimo, que dignifica

NICODEMO

NICODEMO Nicodemo sabe mucho de Dios. Pero no se conforma: quiere saber más. No ha cesado de estudiar las Escrituras y aprender sus leyes, de escudriñar la historia de su pueblo, “el elegido”, para descubrir su presencia en cada uno de sus rincones; no se cansa de acrecentar el caudal de sus conocimientos respecto a Él con dedicación exigente y rigor intelectual. Pero,

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48)

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48) Tras la resurrección de Jesús, inesperada y recibida forzosamente con una mezcla de incredulidad y de júbilo por parte de sus discípulos, de temor y de inmensa alegría, de estupor y de conciencia de “victoria divina” y reivindicación de su persona y de su vida, la única cuestión decisiva es el interrogante de una gran tarea: “¿Qué hemos

UNA PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA LA OCTAVA DE PASCUA

PLEGARIA EUCARÍSTICA -OCTAVA DE PASCUA- ¡Es Pascua, Señor!                                                      Elevamos nuestra acción de gracias hacia ti,                       en nombre de Jesús Resucitado                                              porque Él nos llama a vivir en comunión. Te damos gracias por todas las fraternidades                           que a través del mundo                                                       y a lo largo de la historia                                                   se reúnen compartiendo lo profundo                                          y sintiéndote presente.

CREER PARA VER… (Jn 20, 19-31)

CREER PARA VER… (Jn 20, 19-31) Quien no cree en Él no puede “ver” a Jesús resucitado. Es preciso haberlo conocido y haber confiado incondicionalmente en Él. Como también es preciso haber presenciado con estupor y desánimo la decepción de haberlo visto morir crucificado y, a pesar de ello, seguir manteniendo la esperanza de que “no puede haberse equivocado”… "el final de

LO IMPOSIBLE: ¡FELIZ PASCUA!

LO IMPOSIBLE: ¡FELIZ PASCUA! Es imposible que Dios se encarne… Pero si llegara a encarnarse humanamente, es imposible que “pase por uno de tantos”… Y, si así fuera, y pasara desapercibida su divinidad, es imposible que tenga que morir… Y, si llegaran las cosas a ese extremo imposible, lo que es imposible es que muera condenado y por blasfemo… Y, desde luego,

Por |2021-04-08T16:29:27+01:00abril 3rd, 2021|Artículos, CICLO LITÚRGICO B, General|Sin comentarios