MIÉRCOLES DE CENIZA
CENIZA Mirar la cruz, y al ver tu cuerpo destrozado sentir tanta vergüenza, que no soporto tus ojos transparentes ni la imborrable sonrisa de tus labios. Y ya sólo me atrevo a llorar de corazón, y de tristeza, al ver el tuyo traspasado. Mezclar mis lágrimas culpables con tu sangre pura derramada; lamentar la crueldad y la mentira; inclinar mi cabeza abochornado,