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PLEGARIA EUCARÍSTICA -Navidad-

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Navidad- Verdaderamente es justo, y necesario para nosotros, alabarte y darte gracias por la luz de tu presencia, que alumbra las tinieblas de nuestra vida oscura. Tras mostrarnos fugazmente en la historia los destellos de tu estrella incombustible, esta noche (este día) irrumpiste con toda la fuerza de tu espíritu infinito y deslumbrante, para acercarte tanto hasta nosotros, que te

NO TENER REPARO  (Mt 3, 1-12)

NO TENER REPARO  (Mt 3, 1-12) Si Juan, el Bautista, duda al final de su misión, José, el esposo de María, duda al principio… El sentido de incertidumbre y riesgo acompaña forzosamente las decisiones más importantes y profundas de la persona, y son el necesario e ineludible correlato del ejercicio de la libertad. Nos equivocamos por completo cuando consideramos nuestra libertad como

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Cuarto Domingo de Adviento-

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Cuarto Domingo de Adviento- En este domingo último de Adviento, te damos gracias, Señor, porque has animado nuestro caminar hacia la transparencia y nos sigues acompañando hasta llegar a ella. En esa senda hacia la luz definitiva, que es tu Hijo, y que emprendimos a impulsos de tu Espíritu, escuchando el anuncio del profeta, nos sentimos caminantes silenciosos; pero vislumbramos

PLEGARIA EUCARÍSTICA –Tercer domingo de Adviento-

PLEGARIA EUCARÍSTICA –Tercer domingo de Adviento- Te damos gracias, Padre, porque en este tiempo de Adviento recordamos tus promesas y seguimos en camino de esperanza. Te bendecimos, porque gracias a tu Espíritu queremos someternos a la voz de tus profetas para que en nuestros oídos resuene el Evangelio: tu Buena Nueva de paz, el anuncio de la liberación, de la alegría y

SIN MIEDO A PREGUNTAR  (Mt 11, 2-11)

SIN MIEDO A PREGUNTAR  (Mt 11, 2-11)  Uno puede haber consumido su vida en anunciar al Cristo que llega, en vivir desde la austeridad y la renuncia como auténtico profeta, arriesgando la propia persona a causa de la insobornable fidelidad a la misión que Dios le ha encomendado; y, sin embargo, en el momento decisivo, cuando se afronta definitivamente (mirando a la

NO HACERSE FALSAS ILUSIONES  (Mt 3,1-12)

NO HACERSE FALSAS ILUSIONES  (Mt 3,1-12) El pensamiento y el comportamiento de los cristianos a lo largo de la historia (como el de otras religiones) está repleto de falsas ilusiones; es decir, de modos de pensar y de obrar que no coinciden en absoluto con lo genuino del mensaje cristiano, ni tampoco ofrecen una visión cabal y adecuada, coherente y fiel, del

UNA PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA EL SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

-Segundo domingo de Adviento- PLEGARIA EUCARÍSTICA En verdad necesitamos, Señor, con toda urgencia escuchar la voz del profeta que nos llama a conversión: a enderezar lo torcido de nuestra vida y a sabernos convocados por ti para hacernos testigos de tu luz. Y como sentimos el calor de tu presencia, que nos anima a emprender ese camino y nos habla de que

COMPLETA DISPONIBILIDAD  (Mt 24, 37-44)

COMPLETA DISPONIBILIDAD  (Mt 24, 37-44) La bien sabida por todos nosotros, pero casi siempre voluntariamente olvidada o silenciada, ignorancia sobre el momento definitivo de nuestra vida: el del fin de la provisionalidad terrena y la consumación de la incorporación “al Reino de Dios” por medio de la muerte, con frecuencia nos inquieta; pero tal momento “final” no podemos ni tenemos que eludirlo,

PLEGARIA EUCARÍSTICA para EL PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

PLEGARIA EUCARÍSTICA -I DE ADVIENTO- Afirmamos con rotundidad, ¡Oh Padre! lo justo y necesario que es agradecerte tu constante llamada a la sensatez y a la cordura en medio de este mundo de recelos, desconfianzas y rivalidad, a través de la vida de tu Hijo, Jesucristo, de su llamada a la vigilancia y del regalo del Espíritu Santo, que nos hace conscientes

¿QUIÉN ESTÁ EQUIVOCADO?  (Lc 23, 35-43 )

¿QUIÉN ESTÁ EQUIVOCADO?  (Lc 23, 35-43 )  ¿Cristo Rey?¿Un rey coronado de espinas?¿Una realeza cuyo trono es la cruz?¿Un monarca que promulga una sola “ley” solemnemente, mostrándola hasta la saciedad con palabras y acciones, la ley del amor; y que, sin embargo, no nombra jueces, policía y autoridades que obliguen a respetarla?¿Un poder absoluto, el “real”, que no sabe ni quiere imponerse, ni