General

PLEGARIA EUCARÍSTICA (III DOMINGO DE CUARESMA)

PLEGARIA EUCARÍSTICA –Tercer Domingo de Cuaresma- Con justicia te damos gracias, Padre, por tu Hijo; porque nos sale al paso en el camino de la vida, para saciar la sed de eternidad, que Tú mismo has infundido por tu Espíritu en nosotros; y que, al provocar nuestra atención y nuestra mirada, como le sucedió a aquella samaritana, nos hace descubrir su piedad

PERO, ¿DE QUÉ AGUA ME HABLAS?…  (Jn 4, 5-42)

PERO, ¿DE QUÉ AGUA ME HABLAS?...  (Jn 4, 5-42) Mirando como la samaritana a Jesús nos sentimos como ella: conocidos por Dios y acompañados… La cercanía de Jesús, y sobre todo su mirada y sus palabras, siembra interrogantes. Interrogantes profundos, que no sólo se refieren a su persona y al misterio que la envuelve, sino que nos conciernen a nosotros mismos, llegan

MIRANDO A JESÚS TRANSFIGURADO

MIRANDO A JESÚS TRANSFIGURADO Admirarse, asombrado y mudo, ante el misterio del descenso de Dios a nuestro mundo, de estar nuestra inmanencia grávida del infinito y de su trascendencia. Tal vez mirar a Cristo sólo sea la diferencia entre saberlo y no saberlo; o tal vez, si así lo intuyes, la diferencia entre quererlo o rechazarlo… Pero esa mirada aturdida al Jesús

Por |2023-03-04T09:12:22+01:00marzo 4th, 2023|General, Oraciones y música, Orar|Sin comentarios

PLEGARIA EUCARÍSTICA (II DOMINGO DE CUARESMA)

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Segundo domingo de Cuaresma- Mirando a Jesús transfigurado en este segundo domingo de Cuaresma, afirmamos, Oh Padre, tu grandeza y proclamamos tu gloria al comprobar el esplendor de tu Reino hecho presente en nuestro mundo a través de la entrega fiel de tu Hijo, transmitiéndonos la fuerza de vuestro Espíritu Santo para integrarnos en vuestra divinidad de plenitud y de

DESTELLO DIVINO (Mt 17, 1-9)

DESTELLO DIVINO (Mt 17, 1-9)            Ni miedo, ni inquietud; más bien estupor y asombro. Ni mera complacencia ni arrobamiento místico; sino llamada a la completa lucidez y al seguimiento comprometido y responsable. Luz para alumbrar el camino: el camino hacia la cruz. Mirada luminosa para saber quién es ese Cristo que camina decidido, porque quiere culminar su entrega incondicional y

MIRANDO  A JESÚS TENTADO

MIRANDO  A JESÚS TENTADO ¿Y tú también tentado, Jesús? ¿El propio Dios hacerse humano para estar así al alcance del mal y del Malvado?... Te miro ahí, enfrentado al otro misterio de lo humano: el del pecado, que de nuestra debilidad hace presa y nos provoca con tanta mayor astucia cuanto más queremos evitarlo. Ser persona, aún siendo Dios, no te priva

PLEGARIA EUCARÍSTICA (I DOMINGO DE CUARESMA)

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Primer Domingo de Cuaresma- Al comenzar, Oh padre, esta Cuaresma, que nos encamina hacia la Pascua de tu Hijo, mirando su cruz de salvación y considerando sus días de tentaciones y su constante rechazo de la provocación y la maldad, proclamamos la grandeza de tus obras y te damos gracias por ese amor tuyo generoso, que nos ha salvado y

TENTAR A DIOS  (Mt 4, 1-11)

TENTAR A DIOS  (Mt 4, 1-11) ¿Jesús tentado? ¿Tan humano que puede pecar como nosotros? ¿Tan provocado a la autocomplacencia, al egocentrismo y al protagonismo gratificante y autosatisfactorio como cualquiera de nosotros, como cualquier persona?... Ése es el verdadero “poder divino”: que siendo su misterio inaccesible, exclusivo, trascendente a la realidad creada; sin embargo, Él mismo se propone y “se hace” inmanente,

CUARESMA

CUARESMA Caminar con mis hermanos, junto a ellos y contigo, con tu iglesia, para que el desierto no lo sea; para que el Tentador sea vencido; para que tu mano nos conduzca y nos descubra la fuente de agua viva. Dejarnos guiar sólo por tu estrella, mientras atravesamos el túnel de la vida. Estar dispuestos a renovar nuestra fe con mayor conciencia

Por |2023-02-22T10:02:44+01:00febrero 22nd, 2023|General, Oraciones y música, Orar|Sin comentarios

UNA PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA EL MIÉRCOLES DE CENIZA

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Miércoles de Ceniza- Necesario, Oh Dios, es darte gracias, siempre y en dondequiera que habitemos; pues en ti siempre descubrimos ocasiones de gracia y de perdón. Justo es siempre agradecerte tu inmensa paciencia con nosotros, tus entrañas de Padre conmovido, tu cercanía y tu consuelo, tu llamada a que acudamos a tu lado. Por eso no podemos dejar de celebrarlo,