LA MIRADA DEL CIEGO DE NACIMIENTO
LA MIRADA DEL CIEGO DE NACIMIENTO Ciego andaba, Jesús, perdido y solo, errando desamparado por mi vida; pero al tocarme tú, con tu caricia llegó la luz y ahora veo… y descubro tu belleza, tu bondad; pero, ¿quién eres?... Y cuando de nuevo eres Tú mismo quien me encuentra, sólo puedo mirarte anonadado, decirte que ya soy tuyo, iluminado y radiante de