UN DEFENSOR IMPRESCINDIBLE (Jn 14, 15-21)
UN DEFENSOR IMPRESCINDIBLE “Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad…” (Jn 14, 15-21) Necesitamos defendernos de nosotros mismos, de nuestra casi inevitable cortedad de miras cuando nos proponemos hacia dónde y cómo hemos de orientar y planificar nuestra vida. Porque de modo casi instintivo e inconsciente, únicamente contamos con
ORACIÓN DE UNA FUTURA MADRE
ORACIÓN DE UNA FUTURA MADRE Necesitar, y gozar, de dar la vida a alguien; y desde lo más hondo, en mis entrañas, cobijar feliz e ilusionada un germen que es promesa, un ser al que doy vida, y que en su diminuta fragilidad anida en mí para poder crecer, para así llegar a ser alguien que no podría ser sin mí… Sentirme
A MI MADRE
Decirte hoy, como te decía una y otra vez cuando era niño, que no hay mayor belleza que la tuya, porque eres mi madre… Decirte hoy, como te decía una y otra vez cuando fui adulto, y cuando la fragilidad y la impotencia te hacía depender de nosotros, tus hijos tan queridos y cuidados, que seguías siendo la más bella… y sonreírnos
¿IGNORANCIA CULPABLE? (Jn 14, 1-12)
¿IGNORANCIA CULPABLE? (Jn 14, 1-12) “Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?”… “Tanto tiempo con vosotros, Felipe, ¿y no me conoces?”… La Moral tradicional enseñaba que hay una ignorancia culpable y otra inculpable; una que es vencible, y otra invencible… La ignorancia inculpable e invencible es siempre no ya un atenuante sino un eximente de culpa y de pecado;
UNA VOZ INCONFUNDIBLE (Jn 10, 1-10)
UNA VOZ INCONFUNDIBLE (Jn 10, 1-10) “… camina delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él…” La voz de Dios es inconfundible. El evangelio que anuncia Jesús es original e indiscutible. Sus palabras, su vida, su cruz y su resurrección no se pueden tergiversar; si no es
¿DE CAMINO HACIA EMAÚS?
¿DE CAMINO HACIA EMAÚS? ¿Decepcionados? ¿Vencidos? ¿Desanimados? ¿Considerando la vida un sueño inútil? ¿Lamentando el triunfo del malvado y la condena irremediable del Justo? No habría otra opción, ni posible alternativa; si no fuera porque Dios nos acompaña, porque Jesús camina a nuestro lado y transforma nuestro desconsuelo en alegría. Al repasar con paciencia nuestra vida y al mostrarnos el historial del
CAMBIAR DE RUMBO (Lc 24,13-35)
CAMBIAR DE RUMBO (Lc 24,13-35) “¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?” Él les pregunto: “¿Qué?”… Emprender el camino de la vida con un tono de resignación, de descontento, algo decepcionados porque no percibimos ningún dato “positivo” que aliente nuestra confianza en Dios y nuestro “compromiso cristiano”, es algo que acontece alguna