General

PLEGARIA EUCARÍSTICA: MIÉRCOLES DE CENIZA 2024

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Miércoles de Ceniza- Necesitamos, Señor, darte gracias siempre porque tú nos ofreces sin descanso tu gracia y tu perdón, y nos alientas año a año a renovar esa conversión que nos reclamas para poder ser fieles a tu llamada. Tu paciencia y tu bondad son para nosotros consuelo y confianza, tras descubrir y reconocer nuestras miserias y acudir como hijos

LO IMPORTANTE NO ES EL MILAGRO (Mc 1, 40-45)

LO IMPORTANTE NO ES EL MILAGRO (Mc 1, 40-45) Cuando el leproso, curado tras encontrarse con Jesús y pedírselo con absoluta confianza, considera su sanación, su recuperación de la dignidad perdida (ya sabemos que el leproso no sólo era un enfermo, sino sobre todo un proscrito, un “apestado”: excluido, discriminado, maldito…), no celebra tanto su salud cuanto su encuentro con Jesús. Parece

ATRACCIÓN IRRESISTIBLE  (Mc 1, 29-39)

ATRACCIÓN IRRESISTIBLE  (Mc 1, 29-39) Es tal el influjo y el “poder” de Jesús, que su presencia además de no poder pasar desapercibida, se nos hace imprescindible. Lo necesitamos cerca, queremos ser testigos de que es real esa persona que nos invita a otro mundo, a otra vida. Y, por su parte, para Jesús también es imprescindible el hacérsenos presente, el buscarnos

UNA AUTORIDAD EXTRAÑA Y SORPRENDENTE   (Mc 1, 21-28)

UNA AUTORIDAD EXTRAÑA Y SORPRENDENTE   (Mc 1, 21-28) La “autoridad” de Jesús es algo peculiar y sorprendente, y constituye uno de los rasgos determinantes de la originalidad y el misterio de su persona. Viene a ser un signo inequívoco de identidad divina y provoca inexcusablemente el interrogante: ¿Quién es éste? O, visto desde el ángulo de la oposición: “¿Quién se cree éste

LA LLAMADA AL SEGUIMIENTO (Mc 1, 14-20)

LA LLAMADA AL SEGUIMIENTO (Mc 1, 14-20) La llamada de Jesús no es, como tendemos a pensar, una llamada hecha a quien ya es “cristiano”, para pedirle algo especial, “algo más” (y entonces hablamos de “vocación”); sino que se dirige a todo el que acude a él expectante e inquieto por escuchar su palabra y compartir su vida, a ése que se