Comentarios sobre el EVANGELIO DE LUCAS

NADA DE EXTRAORDINARIO (Lc 3, 10-18)

NADA DE EXTRAORDINARIO (Lc 3, 10-18) “Nada de extraordinario” viene a ser la respuesta de Juan Bautista a quienes se dirigen a él para, sensibles a su llamada a la conversión y a “preparar el camino”, y expectantes y esperanzados ante la “inminente” llegada del Mesías según su anuncio provocador, preguntarle sincera, y probablemente de modo ansioso: “¿Qué hemos de hacer?”. Es

ROMPER LA TRADICIÓN  (Juan, el Bautista)

ROMPER LA TRADICIÓN  (Juan, el Bautista) Para que Dios irrumpa “personalmente” en la historia humana hay que romper las “tradiciones sagradas”. O, por decirlo con mayo precisión: la llegada de Dios en persona supone el vuelco de todos nuestros intentos de comprensión y la desautorización de todos nuestros esfuerzos y de todas nuestras “actividades cultuales y religiosas”. La vida (y la muerte)

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48)

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48) Tras la resurrección de Jesús, inesperada y recibida forzosamente con una mezcla de incredulidad y de júbilo por parte de sus discípulos, de temor y de inmensa alegría, de estupor y de conciencia de “victoria divina” y reivindicación de su persona y de su vida, la única cuestión decisiva es el interrogante de una gran tarea: “¿Qué hemos

¿CENIZA?

¿CENIZA?         ¿Que somos ceniza? ¿Que se nos deshace nuestra propia vida entre las manos sin remedio? ¿Que se queman y destruyen nuestros proyectos y deseos? ¿Que no tenemos la suficiente consistencia y la necesaria fortaleza como para mantenernos firmes en aquello que somos y estamos llamados a ser? ¿Que la meta de tantas inquietudes y sufrimientos, no ya sólo nuestros sino

MÁS ALLÁ DE “LA LEY” (Mc 1, 40-45)

MÁS ALLÁ DE “LA LEY”  (Mc 1, 40-45) Lo que está “más allá de La Ley” es precisamente aquello que constituye su fundamento y su objetivo, el motivo de que haya sido promulgada y la finalidad pretendida con su exigencia de cumplimiento obligatorio. En el Antiguo Testamento tal vez lo que mejor define ese “más allá” de la Ley, su quicio y

PASAR DESAPERCIBIDOS, VIVIR EN PROFUNDIDAD (Lc 2, 22-40)

PASAR DESAPERCIBIDOS, VIVIR EN PROFUNDIDAD (Lc 2, 22-40) Pocas veces, si es que lo hacemos alguna vez, se nos ocurre pensar que “cumplir la Ley”, además de un evidente e inexcusable deber ciudadano como elemento necesario de una vida social y de convivencia humana pacífica, solidaria y fructífera, puede constituir una llamada a la humildad y sencillez, a saberse simplemente “un@ más”;

¿FELIZ NAVIDAD?: UN DIOS “INCONCEBIBLE”…

¿FELIZ NAVIDAD?: UN DIOS “INCONCEBIBLE”… A la vista del inconcebible anuncio de que el Mesías sea mucho más de lo que la santa y profética imaginación de una religiosidad triunfante y de unas ansias de dominio absoluto e imposición divina “deberían” traer a este mundo, y en especial al “pueblo elegido”, según el deseo interesado y las gafas virtuales que sus creyentes

ACEPTAR LO IMPOSIBLE (Lc 1, 26-38)

ACEPTAR LO IMPOSIBLE  (Lc 1, 26-38) “Lucas expresa la intuición cristiana de que la concepción virginal de Jesús tuvo que constituir para María el comienzo de su confrontación con el misterioso plan de Dios encarnado en la persona de su hijo” (R. BROWN) Es evidente el paralelismo y el tono legendario de los dos relatos introductorios del evangelio de Lucas: el del anuncio milagroso del

COMPAÑERO DE CAMINO (Lc 24, 13-35)

COMPAÑERO DE CAMINO (Lc 24, 13-35)  La muerte de Jesús constituye una innegable y cruel decepción imposible de disimular: “Nosotros creíamos que ese Jesús…”, “Nosotros esperábamos que Él...”  Lo teníamos por un gran caudillo, el anhelado e invencible Mesías, imponente cuando llegara el momento… Y resulta que es un simple compañero de camino… Pero, ¿qué “creíamos” y qué “esperábamos”?... Durante toda su

¿RENUNCIA ABSOLUTA?

¿RENUNCIA ABSOLUTA? (Lc 14, 25-35) ​​Hay una misión urgente y arriesgada a la que convoca Jesús, una misión que resulta prioritaria,  y por eso exige de nosotros una libertad total, un desprendimiento absoluto, sin restricciones; y no nos permite detenernos a considerar lo que nos resulte más sencillo o se acomode mejor a nuestras previsiones, programas o deseos. Reclama de nosotros una  actitud que es a