CICLO LITÚRGICO B

EXPERIENCIA DE DIOS (Jn 15, 1-8)

EXPERIENCIA DE DIOS (Jn 15, 1-8)                 La experiencia de Dios que tiene el discípulo de Jesús es, como el propio Dios cuando lo consideramos accesible a nuestra limitada realidad, singular y paradójica.                 No nos basta con decir que creemos en Dios. Tampoco con afirmar una comprensión de la divinidad supuestamente distinta a la del estricto monoteísmo judío y aparentemente contradictoria

EL CUIDADO COMO EVANGELIO (Jn 10, 11-18).

EL CUIDADO COMO EVANGELIO (Jn 10, 11-18). La imagen bucólica del “Buen Pastor”, y las pacíficas y confiadas ovejas de su rebaño, siempre ha emocionados y enternecido a sus oyentes; sin embargo, las palabras de Jesús son más bien tajantes, y están muy lejos de querer provocar meros sentimientos “piadosos”. Una cosa es la profunda exigencia de delicadeza y de ternura que

LO IMPOSIBLE Y ASOMBROSO  (Lc 24, 35-48)

LO IMPOSIBLE Y ASOMBROSO  (Lc 24, 35-48) Pocas veces nos paramos a pensarlo profundamente, pero el hecho más sorprendente y decisivo del evangelio y de la persona de Jesús, y que es el constitutivo de los fundamentos de nuestra fe cristiana hasta el punto de que sin él no habría surgido ni tendría consistencia alguna, lo recogen los relatos de las apariciones

LA DUDA COMO EVASIÓN  (Jn 20, 19-31)

LA DUDA COMO EVASIÓN  (Jn 20, 19-31) La duda es necesaria. Y también es sana: nos ayuda a precisar y a distinguir con nitidez la realidad, a corregir perspectivas falsas o engañosas; y, en definitiva, es imprescindible para poder conocer la verdad y afirmarse en ella. Pero la duda no es desconfianza. Muy al contrario, sólo puede generarse verdaderamente la duda cuando

RESCATAR LA UTOPÍA (Mc 16, 1-7)

RESCATAR LA UTOPÍA (Mc 16, 1-7) La fiesta de Pascua no sólo era celebración del origen de un pueblo, sino su convocatoria a un futuro, vocación de comunión eterna entre sus miembros. Dios no salva a sus individuos, sino al pueblo. Hay que ser miembro de él, compartir pertenencia y compromiso para poder gozar como persona del favor de Dios a la

UNA ENTRADA EN FALSO  (Mc 11, 1-10)

UNA ENTRADA EN FALSO  (Mc 11, 1-10) Es un pórtico falso, una aclamación inconsciente e inconsistente. Ni siquiera un intento fallido, porque no hay ninguna voluntad ni intención de que prospere; ni por parte de los protagonistas, ese espontáneo y desproporcionado populismo que mueve irreflexivamente a las masas contagiando un mimetismo irresponsable, ni por parte del aclamado que repetida y constantemente huía

DECISIÓN Y DECISIONES (Jn 12, 20-33)

DECISIÓN Y DECISIONES (Jn 12, 20-33) Casi todas las decisiones que tomamos habitualmente en nuestra vida, por importantes que nos parezcan (y aunque lo sean, según nuestras ideas y proyectos), y por dramatismo  con que nos las tomemos, son realmente bastante intrascendentes, y se resumen en que sus consecuencias nos acomoden o no, sean de nuestro agrado, y las juzguemos en retrospectiva

DE NOCHE Y A ESCONDIDAS  (Jn 3, 14-21)

DE NOCHE Y A ESCONDIDAS  (Jn 3, 14-21) Nicodemo acude de noche a preguntar a Jesús, sin duda por timidez y por vergüenza: ¡Todo un maestro de la Ley acudiendo a ser instruido por ése a quien su gremio, el de los letrados, doctores y sacerdotes, menosprecia, porque no ha acudido a sus escuelas y no se ha doctorado como ellos!: ¿Dónde

EL TEMPLO VERDADERO (Jn 2, 13-25)

EL TEMPLO VERDADERO (Jn 2, 13-25) Es una de las consecuencias “revolucionarias” y “subversivas” del evangelio de Jesús, de su convocatoria al Reino de Dios y de su propia vida: ya nunca más el creyente hablará de “Templo del Señor” en términos materiales de espacio sagrado, sino que la única morada de Dios es desde ahora la persona del Hijo, su propio

REIVINDICAR LA TRADICIÓN FIEL (Mc 9, 2-10)

REIVINDICAR LA TRADICIÓN FIEL (Mc 9, 2-10) Más que reivindicar a Jesús, uno tendería a pensar que su transfiguración es una reivindicación de Moisés y de Elías, de la Ley y los profetas… Porque, como tan insistentemente recalca san Juan en su evangelio (y el propio Marcos nos lo describe en términos de “autoridad”), Jesús no necesita ninguna acreditación “externa” divina, ya