PASAR DESAPERCIBIDOS, VIVIR EN PROFUNDIDAD (Lc 2, 22-40)
PASAR DESAPERCIBIDOS, VIVIR EN PROFUNDIDAD (Lc 2, 22-40) Pocas veces, si es que lo hacemos alguna vez, se nos ocurre pensar que “cumplir la Ley”, además de un evidente e inexcusable deber ciudadano como elemento necesario de una vida social y de convivencia humana pacífica, solidaria y fructífera, puede constituir una llamada a la humildad y sencillez, a saberse simplemente “un@ más”;