CICLO LITÚRGICO A

DESTELLO DIVINO (Mt 17, 1-9)

DESTELLO DIVINO (Mt 17, 1-9)            Ni miedo, ni inquietud; más bien estupor y asombro. Ni mera complacencia ni arrobamiento místico; sino llamada a la completa lucidez y al seguimiento comprometido y responsable. Luz para alumbrar el camino: el camino hacia la cruz. Mirada luminosa para saber quién es ese Cristo que camina decidido, porque quiere culminar su entrega incondicional y

MIRANDO  A JESÚS TENTADO

MIRANDO  A JESÚS TENTADO ¿Y tú también tentado, Jesús? ¿El propio Dios hacerse humano para estar así al alcance del mal y del Malvado?... Te miro ahí, enfrentado al otro misterio de lo humano: el del pecado, que de nuestra debilidad hace presa y nos provoca con tanta mayor astucia cuanto más queremos evitarlo. Ser persona, aún siendo Dios, no te priva

PLEGARIA EUCARÍSTICA (I DOMINGO DE CUARESMA)

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Primer Domingo de Cuaresma- Al comenzar, Oh padre, esta Cuaresma, que nos encamina hacia la Pascua de tu Hijo, mirando su cruz de salvación y considerando sus días de tentaciones y su constante rechazo de la provocación y la maldad, proclamamos la grandeza de tus obras y te damos gracias por ese amor tuyo generoso, que nos ha salvado y

TENTAR A DIOS  (Mt 4, 1-11)

TENTAR A DIOS  (Mt 4, 1-11) ¿Jesús tentado? ¿Tan humano que puede pecar como nosotros? ¿Tan provocado a la autocomplacencia, al egocentrismo y al protagonismo gratificante y autosatisfactorio como cualquiera de nosotros, como cualquier persona?... Ése es el verdadero “poder divino”: que siendo su misterio inaccesible, exclusivo, trascendente a la realidad creada; sin embargo, Él mismo se propone y “se hace” inmanente,

PERO, ¿EN QUÉ MUNDO VIVES?… (Mt 5, 38-48)

PERO, ¿EN QUÉ MUNDO VIVES?... (Mt 5, 38-48) Pero, ¿en qué mundo vives, Jesús?... Nadie duda de tu bondad y de tus más que buenas intenciones; pero, ¿cómo se te ocurre decir que hay que “amar a los enemigos”?... De acuerdo, aunque a regañadientes, con tu voluntad de perdonar a ultranza, sin pedir nada a cambio (a pesar de que eso sea ya

CULMINACIÓN  (Mt 5, 17-37)

CULMINACIÓN  (Mt 5, 17-37) Cumplimiento y plenitud. Culminación de la historia y de la Ley. Revelación definitiva de Dios. Y, como consecuencia, radicalidad y urgencia: prioridad absoluta en cuanto al anuncio de la voluntad salvadora de Dios, y en cuanto a la decisión comprometida por Él. Opción inexcusable para quien se atreve a escuchar el evangelio de Jesús, a apercibirse de su

LUZ Y SAL  (Mt 5, 13-16)

LUZ Y SAL  (Mt 5, 13-16) “Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre del cielo” Lo más difícil: pasar completamente inadvertido… desapercibido pero contribuyendo a iluminar y a “dar sabor” a la vida de los demás; es decir, no proponiéndonos ni alcanzar objetivos propios, ni pretensiones de reconocimiento y de

ESTUPOR Y PERPLEJIDAD  (Mt 5, 1-12)

ESTUPOR Y PERPLEJIDAD  (Mt 5, 1-12) Hay discursos poéticos, así como “sermones inspirados”, que despiertan en sus oyentes sentimientos profundos, rescatando la fibra más sensible de la persona, habitualmente oculta: ésa que ignora lo material y lo superfluo, porque está anclada en ese plus que es la persona humana, y va más allá de lo físico y lo controlable. El programático Sermón

EXPECTATIVAS  (Mt 4, 12-23)

EXPECTATIVAS  (Mt 4, 12-23) Cuando uno está dispuesto y decidido a “dejarlo todo” por algo o por alguien, es porque tiene unas expectativas que relativizan por completo su vida y sus logros anteriores; más aún, el proyecto, y el programa para cumplirlo, que había puesto en marcha como sentido y horizonte de su vida (sea porque así lo había podido disponer y

MUCHO MÁS QUE UN “SACRIFICIO” (Jn 1, 29-34)

MUCHO MÁS QUE UN “SACRIFICIO” (Jn 1, 29-34) El testimonio del Bautista, según el evangelio de Juan, no añade nada a la persona de Jesús, sino que pretende llamar la atención de todos respecto a Él. Pero es un testimonio importante, fundamental, porque supone lo que implica tener fe en el Hijo, es decir en Dios, presente en Jesús: pasar de la