CICLO LITÚRGICO A

¿BAUTIZAR AL CRISTO?  (Mt 3, 13-17)

¿BAUTIZAR AL CRISTO?  (Mt 3, 13-17) Las profecías y promesas no son seguridad ni garantía de nada, y cuando llega el momento, su interpretación se nos vuelve imposible: el Mesías esperado “no es” el Mesías prometido, porque el Hijo de Dios es irreconocible cuando viene a este mundo… Ha de ser la luz de una estrella singular, nueva, inesperada y misterios la

EPIFANÍA  (Mt 2, 1-12)

EPIFANÍA  (Mt 2, 1-12) El primer resultado del intento por seguir la estrella que nos debe encaminar hasta Dios con voluntad firme y sincera, y que nos lleva a emprender la ruta, esforzándonos por llegar a la meta presentida, es un inevitable error: dirigirnos al palacio de Herodes… Tras haber mirado al cielo para reconocer esa luz distinta, volvemos a fijar los

1 DE ENERO: SANTA MARÍA  (Lc 2,  16-21)

1 DE ENERO: SANTA MARÍA  (Lc 2,  16-21) Para que el misterio divino pueda ser reconocido como tal, y no sea el simple ejercicio de un poder sobrehumano e imponente, es preciso que se haga presente y realidad con la complicidad humana, la de María y su “Sí”; y, además, en el silencio y en el anonimato. Eso es lo que celebramos,

¡HA LLEGADO LA LUZ!  (Lc 2, 1-14)

¡HA LLEGADO LA LUZ!  (Lc 2, 1-14) -Navidad- Esa exclamación que actualizamos y hacemos nuestra cada año, recibiendo como los pastores un mensaje de ángeles del cielo anunciándonos el hecho decisivo de la historia, el momento culminante de la creación y de la vida sobre la tierra: la nueva y definitiva luz, que elimina la oscuridad y las tinieblas, porque hace actual

NO TENER REPARO  (Mt 3, 1-12)

NO TENER REPARO  (Mt 3, 1-12) Si Juan, el Bautista, duda al final de su misión, José, el esposo de María, duda al principio… El sentido de incertidumbre y riesgo acompaña forzosamente las decisiones más importantes y profundas de la persona, y son el necesario e ineludible correlato del ejercicio de la libertad. Nos equivocamos por completo cuando consideramos nuestra libertad como

SIN MIEDO A PREGUNTAR  (Mt 11, 2-11)

SIN MIEDO A PREGUNTAR  (Mt 11, 2-11)  Uno puede haber consumido su vida en anunciar al Cristo que llega, en vivir desde la austeridad y la renuncia como auténtico profeta, arriesgando la propia persona a causa de la insobornable fidelidad a la misión que Dios le ha encomendado; y, sin embargo, en el momento decisivo, cuando se afronta definitivamente (mirando a la

NO HACERSE FALSAS ILUSIONES  (Mt 3,1-12)

NO HACERSE FALSAS ILUSIONES  (Mt 3,1-12) El pensamiento y el comportamiento de los cristianos a lo largo de la historia (como el de otras religiones) está repleto de falsas ilusiones; es decir, de modos de pensar y de obrar que no coinciden en absoluto con lo genuino del mensaje cristiano, ni tampoco ofrecen una visión cabal y adecuada, coherente y fiel, del

COMPLETA DISPONIBILIDAD  (Mt 24, 37-44)

COMPLETA DISPONIBILIDAD  (Mt 24, 37-44) La bien sabida por todos nosotros, pero casi siempre voluntariamente olvidada o silenciada, ignorancia sobre el momento definitivo de nuestra vida: el del fin de la provisionalidad terrena y la consumación de la incorporación “al Reino de Dios” por medio de la muerte, con frecuencia nos inquieta; pero tal momento “final” no podemos ni tenemos que eludirlo,

¿OVEJAS O CABRITOS? (Mt 25, 31-46)

¿OVEJAS O CABRITOS?  (Mt 25, 31-46) La revolución que, respecto a la fe y a nuestro intento de comprender a Dios, supone tanto la forma de vida como el anuncio o evangelio de Jesús, alcanza sus últimas consecuencias en el “sistema teológico” o doctrina oficial dentro de la Tradición y el Credo de Israel precisamente en esta escena mateana del Juicio Final,

INCONSECUENCIA Y COBARDÍA (Mt 25, 14-30)

INCONSECUENCIA Y COBARDÍA (Mt 25, 14-30) Es evidente que la atención de la parábola que llamamos “de los talentos” en la versión de Mateo (“de las minas” en su versión lucana), está dirigida y concentrada en el tercer “siervo”, al que su señor confía un solo “talento”; y que lo está no por destacar la cantidad, sino la actitud del sujeto, en