LA VIDA COMO REGALO
Una de las peores consecuencias que ha tenido nuestra voluntad de controlarlo todo y nuestra capacidad de dominar la naturaleza, al ser conscientes de nuestras posibilidades de manipulación y de programación de la actividad humana e incluso los fenómenos vitales y el ritmo biológico de los propios seres vivos, entre los que nos contamos; es que se nos hace difícil y extraño