LA DENSIDAD DEL MOMENTO
No consentir en dejar pasar el tiempo como algo ajeno, que de forma caprichosa e incierta hemos de soportar y nos sume en la incertidumbre, el desánimo o la perplejidad. Saber que el instante que me llega es un rayo más de luz, de esperanza y de fuerza para seguir caminando. Abrir, tener siempre abiertos los ojos, los oídos, las manos, para