Comentarios sobre el EVANGELIO DE MATEO

PERO, ¿EN QUÉ MUNDO VIVES?… (Mt 5, 38-48)

PERO, ¿EN QUÉ MUNDO VIVES?... (Mt 5, 38-48) Pero, ¿en qué mundo vives, Jesús?... Nadie duda de tu bondad y de tus más que buenas intenciones; pero, ¿cómo se te ocurre decir que hay que “amar a los enemigos”?... De acuerdo, aunque a regañadientes, con tu voluntad de perdonar a ultranza, sin pedir nada a cambio (a pesar de que eso sea ya

CULMINACIÓN  (Mt 5, 17-37)

CULMINACIÓN  (Mt 5, 17-37) Cumplimiento y plenitud. Culminación de la historia y de la Ley. Revelación definitiva de Dios. Y, como consecuencia, radicalidad y urgencia: prioridad absoluta en cuanto al anuncio de la voluntad salvadora de Dios, y en cuanto a la decisión comprometida por Él. Opción inexcusable para quien se atreve a escuchar el evangelio de Jesús, a apercibirse de su

LUZ Y SAL  (Mt 5, 13-16)

LUZ Y SAL  (Mt 5, 13-16) “Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre del cielo” Lo más difícil: pasar completamente inadvertido… desapercibido pero contribuyendo a iluminar y a “dar sabor” a la vida de los demás; es decir, no proponiéndonos ni alcanzar objetivos propios, ni pretensiones de reconocimiento y de

ESTUPOR Y PERPLEJIDAD  (Mt 5, 1-12)

ESTUPOR Y PERPLEJIDAD  (Mt 5, 1-12) Hay discursos poéticos, así como “sermones inspirados”, que despiertan en sus oyentes sentimientos profundos, rescatando la fibra más sensible de la persona, habitualmente oculta: ésa que ignora lo material y lo superfluo, porque está anclada en ese plus que es la persona humana, y va más allá de lo físico y lo controlable. El programático Sermón

EXPECTATIVAS  (Mt 4, 12-23)

EXPECTATIVAS  (Mt 4, 12-23) Cuando uno está dispuesto y decidido a “dejarlo todo” por algo o por alguien, es porque tiene unas expectativas que relativizan por completo su vida y sus logros anteriores; más aún, el proyecto, y el programa para cumplirlo, que había puesto en marcha como sentido y horizonte de su vida (sea porque así lo había podido disponer y

¿BAUTIZAR AL CRISTO?  (Mt 3, 13-17)

¿BAUTIZAR AL CRISTO?  (Mt 3, 13-17) Las profecías y promesas no son seguridad ni garantía de nada, y cuando llega el momento, su interpretación se nos vuelve imposible: el Mesías esperado “no es” el Mesías prometido, porque el Hijo de Dios es irreconocible cuando viene a este mundo… Ha de ser la luz de una estrella singular, nueva, inesperada y misterios la

EPIFANÍA  (Mt 2, 1-12)

EPIFANÍA  (Mt 2, 1-12) El primer resultado del intento por seguir la estrella que nos debe encaminar hasta Dios con voluntad firme y sincera, y que nos lleva a emprender la ruta, esforzándonos por llegar a la meta presentida, es un inevitable error: dirigirnos al palacio de Herodes… Tras haber mirado al cielo para reconocer esa luz distinta, volvemos a fijar los

SIN ALTERNATIVA -A propósito de Herodes-

SIN ALTERNATIVA -A propósito de Herodes- No hay alternativa posible: hay que matar al Dios cristiano… El mero “creer en Dios” no molesta a nadie, no plantea problemas, no amenaza nada. Pero creer en el Dios cristiano, el Dios de Jesús, el Dios que es Jesús, creer en Jesús, en el Hijo encarnado, al margen de parecer un absurdo o necedad, lo

NO TENER REPARO  (Mt 3, 1-12)

NO TENER REPARO  (Mt 3, 1-12) Si Juan, el Bautista, duda al final de su misión, José, el esposo de María, duda al principio… El sentido de incertidumbre y riesgo acompaña forzosamente las decisiones más importantes y profundas de la persona, y son el necesario e ineludible correlato del ejercicio de la libertad. Nos equivocamos por completo cuando consideramos nuestra libertad como

SIN MIEDO A PREGUNTAR  (Mt 11, 2-11)

SIN MIEDO A PREGUNTAR  (Mt 11, 2-11)  Uno puede haber consumido su vida en anunciar al Cristo que llega, en vivir desde la austeridad y la renuncia como auténtico profeta, arriesgando la propia persona a causa de la insobornable fidelidad a la misión que Dios le ha encomendado; y, sin embargo, en el momento decisivo, cuando se afronta definitivamente (mirando a la