Comentarios sobre el EVANGELIO DE MATEO

LA VIDA COMO SEMILLA… (Mt 13, 1-9)

LA VIDA COMO SEMILLA… (Mt 13, 1-9) Podemos considerar la vida de cada persona como la ocasión, y también la posibilidad, de sembrar en la historia humana una semilla nueva, única, peculiar y original. Cada uno de nosotros somos la oportunidad de que a través de ese minúsculo (en apariencia intrascendente y llamado al olvido), paso nuestro por la tierra, germine algo

AGRADECER LA PEQUEÑEZ   (Mt 11. 25-30)

AGRADECER LA PEQUEÑEZ   (Mt 11. 25-30) No se trata sólo de constatar que Dios también se hace presente en los humildes, ni de que la opción preferencial por los pobres sea manifiesta en Jesús, porque la omnipotencia divina que siempre entendemos en términos de poder para “hacer lo que uno quiere” sin limitaciones ni restricciones de ningún tipo, sea en realidad (misterio

INTERPELADOS   (Mt 16, 13-19)

INTERPELADOS   (Mt 16, 13-19) La pregunta y la convocatoria de Jesús son personales. No hay una “llamada general” a integrarse en un grupo de seguidores, sino una interrogación provocadora dirigida a cada uno de quienes le rodean y manifiestan su deseo de convertirse en discípulos. No le preocupa el número, sino el compromiso real y auténtico. Por eso tampoco valen respuestas prefabricadas,

SERENIDAD Y ALEGRÍA  (Mt 10, 26-33)

SERENIDAD Y ALEGRÍA  (Mt 10, 26-33) El miedo y la tristeza son contagiosos. Como lo son la serenidad y la alegría. El  anuncio del evangelio, como culminación que es de la revelación de Dios, encarnándose el propio Hijo, es llamada constante a la confianza  y a la gratitud por el don de la vida y por ese impulso divino, esa “imagen y

LA VIDA COMO MISIÓN  (Mt 9,36-10,8)

LA VIDA COMO MISIÓN  (Mt 9,36-10,8) Desde hace unos años, y desde las instancias “oficiales” de la Iglesia, los reclamos y llamadas a la “evangelización” son constantes; y, más que insistentes resultan ya fatigosos y cargantes, habiéndose convertido en un lugar común de cualquier discurso eclesial y de toda llamada a una “actualización del evangelio”. Como tantas veces y en tantas cuestiones,

ASCENSIÓN DEL SEÑOR (Mt 28, 16-20)

ASCENSIÓN DEL SEÑOR                 “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra”                  La Ascensión de Jesús supone hacer de la tristeza de la muerte la celebración del triunfo, convirtiéndola en la alegre y feliz despedida de Aquél que por fin accede definitivamente a la Vida. Es arrebatar a la muerte el miedo y la negatividad

UN SEPULCRO VACÍO (Mt 28, 1-10)

UN SEPULCRO VACÍO “…ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí. Ha resucitado como había dicho…”  (Mt 28, 1-10) En lo más profundo del silencio y del abismo se gesta la resurrección. En las entrañas de la tierra germina la eternidad. En el vértigo del aparente abandono y de la muerte, de la aniquilación y del anonadamiento, palpita lo

PASIÓN Y CRUZ DE DIOS  (Mt 26,14 – 27,66)

PASIÓN Y CRUZ DE DIOS  (Domingo de Ramos)         “¿Habéis venido a prenderme con espadas y palos, como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.”   (Mt 26,14 - 27,66)                 Tan apasionadamente vive Jesús su entrega absoluta e incondicional, su renuncia a sí mismo para darse a los demás (su

DESTELLO DIVINO (Mt 17, 1-9)

DESTELLO DIVINO (Mt 17, 1-9)            Ni miedo, ni inquietud; más bien estupor y asombro. Ni mera complacencia ni arrobamiento místico; sino llamada a la completa lucidez y al seguimiento comprometido y responsable. Luz para alumbrar el camino: el camino hacia la cruz. Mirada luminosa para saber quién es ese Cristo que camina decidido, porque quiere culminar su entrega incondicional y

TENTAR A DIOS  (Mt 4, 1-11)

TENTAR A DIOS  (Mt 4, 1-11) ¿Jesús tentado? ¿Tan humano que puede pecar como nosotros? ¿Tan provocado a la autocomplacencia, al egocentrismo y al protagonismo gratificante y autosatisfactorio como cualquiera de nosotros, como cualquier persona?... Ése es el verdadero “poder divino”: que siendo su misterio inaccesible, exclusivo, trascendente a la realidad creada; sin embargo, Él mismo se propone y “se hace” inmanente,