CICLO LITÚRGICO A

RIESGOS Y PACIENCIA… (Mt 13, 24-43)

RIESGOS Y PACIENCIA… (Mt 13, 24-43) Ser buena tierra, para que germine y se desarrolle la semilla sembrada, es también correr el riesgo de que crezca la cizaña. La bondad, la disponibilidad, la actitud de servicio, no serán nunca una garantía de éxito, una especie de inversión para luego recoger los beneficios merecidos; y ni siquiera una ocasión de agradecimiento, de reconocimiento

LA VIDA COMO SEMILLA… (Mt 13, 1-9)

LA VIDA COMO SEMILLA… (Mt 13, 1-9) Podemos considerar la vida de cada persona como la ocasión, y también la posibilidad, de sembrar en la historia humana una semilla nueva, única, peculiar y original. Cada uno de nosotros somos la oportunidad de que a través de ese minúsculo (en apariencia intrascendente y llamado al olvido), paso nuestro por la tierra, germine algo

AGRADECER LA PEQUEÑEZ   (Mt 11. 25-30)

AGRADECER LA PEQUEÑEZ   (Mt 11. 25-30) No se trata sólo de constatar que Dios también se hace presente en los humildes, ni de que la opción preferencial por los pobres sea manifiesta en Jesús, porque la omnipotencia divina que siempre entendemos en términos de poder para “hacer lo que uno quiere” sin limitaciones ni restricciones de ningún tipo, sea en realidad (misterio

INTERPELADOS   (Mt 16, 13-19)

INTERPELADOS   (Mt 16, 13-19) La pregunta y la convocatoria de Jesús son personales. No hay una “llamada general” a integrarse en un grupo de seguidores, sino una interrogación provocadora dirigida a cada uno de quienes le rodean y manifiestan su deseo de convertirse en discípulos. No le preocupa el número, sino el compromiso real y auténtico. Por eso tampoco valen respuestas prefabricadas,

SERENIDAD Y ALEGRÍA  (Mt 10, 26-33)

SERENIDAD Y ALEGRÍA  (Mt 10, 26-33) El miedo y la tristeza son contagiosos. Como lo son la serenidad y la alegría. El  anuncio del evangelio, como culminación que es de la revelación de Dios, encarnándose el propio Hijo, es llamada constante a la confianza  y a la gratitud por el don de la vida y por ese impulso divino, esa “imagen y

LA VIDA COMO MISIÓN  (Mt 9,36-10,8)

LA VIDA COMO MISIÓN  (Mt 9,36-10,8) Desde hace unos años, y desde las instancias “oficiales” de la Iglesia, los reclamos y llamadas a la “evangelización” son constantes; y, más que insistentes resultan ya fatigosos y cargantes, habiéndose convertido en un lugar común de cualquier discurso eclesial y de toda llamada a una “actualización del evangelio”. Como tantas veces y en tantas cuestiones,

HAMBRE Y SED DE CRISTO  (Jn 6, 51-58)

HAMBRE Y SED DE CRISTO  (Jn 6, 51-58) Hay que cavar muy hondo para celebrar la verdad del Corpus. Hay que hacer un gran esfuerzo para vencer la tentación del esplendor y lo solemne, que encubre y hace opaco el misterio de la presencia de Cristo “en cuerpo y sangre”, en pan y en vino. No es exhibición ni barroquismo; eso es

VIVIR PARA EL OTRO  (Jn 3, 16-18)

VIVIR PARA EL OTRO  (Jn 3, 16-18) Esa forma, ya hecha común por la teología, de hablar del ser y de la persona de Jesús definiéndola como proexistencia; o, en otros términos, como del “hombre para los demás”, nos da acceso y nos abre al misterio de Dios, de su esencia; pues es ahí donde radica lo peculiar y original de Jesús,

ASCENSIÓN DEL SEÑOR (Mt 28, 16-20)

ASCENSIÓN DEL SEÑOR                 “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra”                  La Ascensión de Jesús supone hacer de la tristeza de la muerte la celebración del triunfo, convirtiéndola en la alegre y feliz despedida de Aquél que por fin accede definitivamente a la Vida. Es arrebatar a la muerte el miedo y la negatividad

UN DEFENSOR IMPRESCINDIBLE (Jn 14, 15-21)

UN DEFENSOR IMPRESCINDIBLE “Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad…”  (Jn 14, 15-21) Necesitamos defendernos de nosotros mismos, de nuestra casi inevitable cortedad de miras cuando nos proponemos hacia dónde y cómo hemos de orientar y planificar nuestra vida. Porque de modo casi instintivo e inconsciente, únicamente contamos con