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¿DICHOSOS? (Lc 6, 20-26)

La recompensa es futura, pero la dicha es presente. El sentido de nuestra vida es la esperanza en Dios porque ella nos adelanta el gozo, y no porque nos prometa el fin del sufrimiento. La convocatoria de Jesús no es en el cielo, sino en esta tierra nuestra, en nuestra propia, limitada, mezquina, y tantas veces miserable, realidad. Es nuestra existencia actual

LA ABSURDA BONDAD

En su impresionante novela Vida y destino, sobre la batalla de Stalingrado durante la Segunda Guerra Mundial, Vasili Grossman se expresa de esta manera: "En estos tiempos terribles en que la locura reina en nombre de la gloria de los Estados…en esta época de horror y demencia, la bondad sin sentido, compasiva, esparcida en la vida como una partícula de radio, no

Por |2019-02-23T23:38:50+01:00febrero 13th, 2019|Artículos, General|Sin comentarios

PASAR HACIENDO EL BIEN

Dios no sólo se complica la vida como Dios y decide encarnarse, llegando hasta nosotros en nuestra propia naturaleza humana y asumiendo con ello tanto sus limitaciones como su horizonte abierto y su anhelo de infinitud; sino que, encarnado en Cristo, también se complica la vida como hombre.  Así, Jesús no se contenta con vivir una vida oculta en santidad y aislamiento;

Por |2019-02-23T23:35:31+01:00febrero 11th, 2019|Artículos, General|Sin comentarios

“PERO SI TÚ LO DICES…” (Lc 5, 5)

Pedro lo dice sin tapujos: llevo toda la noche intentándolo, estoy cansado, y está claro que hoy no es día favorable; pero si tú lo dices… Mi jornada, y tal vez todo el mes, o todo el año, han resultado baldíos, he empleado todas mis energías en intentar conseguir salir adelante en mi tarea de ganarme honradamente el pan de cada día;

COMPLICARSE LA VIDA

Nuestra cultura occidental y nuestra forma de pensar  nos han llevado desde siempre a considerar a Dios como inmutable e impasible, dando por supuesto que la perfección consiste en la quietud absoluta y en carecer de esa necesidad de movimiento y dinamismo que nos caracteriza a nosotros y que identificamos con nuestro modo de existir, sujeto a la mudanza y a los

Por |2019-02-23T23:27:32+01:00febrero 7th, 2019|Artículos, General|1 comentario

¿UN RECHAZO INEVITABLE? (Lc 4, 21-30)

Pretender la aprobación de todos, cuando la pretensión de cumplir Dios su promesa la encarna Jesús, el hijo del carpintero, aquel cuya familia es conocida y a quien tenemos por uno más de nosotros, sin ningún rasgo distintivo solemne y deslumbrante, no parece posible. El rechazo de Jesús parece inevitable; parece ser Él mismo quien lo provoca. Los evangelios, a la par

NUESTRAS SANTAS PRETENSIONES

El rey David, en el apogeo de su poder, quiere lo mejor para Dios, honrarlo sobremanera, ofrecerle todo lo que posee como muestra de homenaje y agradecimiento, porque sabe que a Él se lo debe y reconoce la majestad y benevolencia de quien lo sacó de sus rebaños y lo condujo al trono de Israel; decide, pues, construir un Templo como nunca

Por |2019-02-23T23:24:05+01:00enero 30th, 2019|Artículos, General|Sin comentarios

CUMPLIMIENTO (Lc 4,14-21)

Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír (Lc 4,14-21) ¿Que en Jesús se cumpla la promesa de Dios? ¿Qué hacia Él se encaminaba la historia de su pueblo? ¿Qué culmina en él la revelación que comenzó en Adán? ¿Que su persona haga a Dios humano? ¿Que asomarse a sus ojos es descubrir la luz del cielo, y que su voz

HACED LO QUE ÉL OS DIGA (Jn 2,1-11)

Solamente la delicadeza de una madre, solamente el profundo respeto unido a la ternura, llevan a María a decirle a Jesús unas simples palabras, palabras que concentran todo lo que anima su corazón bondadoso: una sensibilidad exquisita ante las dificultades del prójimo, compadeciéndose de él; y el deseo de tenderle la mano desde el anonimato, sin necesidad de que se haga patente

LAS BODAS DE CANÁ

María abre los ojos de su hijo. Jesús se deja abrir los ojos por su madre. Incluso en la autonomía y la independencia del ya adulto, María sigue enseñando a Jesús; Jesús sigue aprendiendo de María, sigue necesitando, como todos, que le abran los ojos, que le señalen su camino. La consecuencia se impone con sorpresa: incluso siendo Dios, es imposible ser