ROMPER LA TRADICIÓN (Juan, el Bautista)
ROMPER LA TRADICIÓN (Juan, el Bautista) Para que Dios irrumpa “personalmente” en la historia humana hay que romper las “tradiciones sagradas”. O, por decirlo con mayo precisión: la llegada de Dios en persona supone el vuelco de todos nuestros intentos de comprensión y la desautorización de todos nuestros esfuerzos y de todas nuestras “actividades cultuales y religiosas”. La vida (y la muerte)