EL PRÓLOGO A LA VIDA (Jn 1, 1-18)
EL PRÓLOGO A LA VIDA (Jn 1, 1-18) Que Dios estaba en el principio, y que ha de ser él el Creador del universo y su destino, es confesar nuestra ignorancia. Pero no es conformarse con ella, sino concederle toda su grandeza, porque –como diría el filósofo- es también la confesión paladina de que somos conscientes de esa ignorancia nuestra: sabemos lo
PLEGARIA EUCARÍSTICA: AÑO NUEVO
PLEGARIA EUCARÍSTICA -AÑO NUEVO- Comenzamos el año, Señor, agradecidos. Porque tu mano bondadosa nos ha traído hasta aquí, y sigue tendida para caminar hacia el futuro, dirigiendo nuestros pasos hacia ti. Tú, nuestro creador y nuestra meta, nos alegras este día, y se renueva en él nuestra esperanza en ti y nuestro compromiso contigo. Por eso necesitamos darte gracias: porque nos ofreces
LA ÚNICA SOSPECHA (Lc 2, 41-52)
LA ÚNICA SOSPECHA (Lc 2, 41-52) Todo padre o madre que contempla a su hijo desde lo profundo de la vida y de la persona, se maravilla y descubre un misterio. Tal vez María y José percibieran que la rareza de su hijo era singular y no equiparable a la del resto de los niños; pero eso “quedaba en el fondo de
PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA NAVIDAD
PLEGARIA EUCARÍSTICA -Navidad- Verdaderamente es justo y necesario, Señor, darte gracias jubilosos en esta noche (en este día) en que has colmado tu misterio al hacerte uno de nosotros. Tras mostrarnos a través de la historia de tu pueblo, y con una paciencia infinita, tus entrañas de misericordia y de bondad, te encarnaste en María infundiendo ya de forma irrevocable tu Espíritu
PONERSE EN CAMINO (Lc 1, 39-45)
PONERSE EN CAMINO (Lc 1, 39-45) Decir que sí a Dios cuando te llama es ponerse en camino. Y no para recibir cuanto antes un supuesto premio que vaya a darte; sino para hacer partícipes a otros, para beneficiar a todos de tu alegría y compartir tu ilusión por la vida que esa llamada te trae al colmarte de bondad y de
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV DOMINGO DE ADVIENTO
PLEGARIA EUCARÍSTICA -Cuarto Domingo de Adviento- En este domingo último de Adviento, te damos gracias, Señor, porque has estado siempre a nuestro lado en ese caminar que nos conduce hasta Belén. En estas cuatro semanas de nuestro itinerario, escuchando el anuncio del profeta y animados por la esperanza en tus promesas, nos ha ido ganando la alegría; por ello con todos los