General

MIEDO A PREGUNTAR (Mc 9, 30-37)

MIEDO A PREGUNTAR (Mc 9, 30-37) Si pretendemos una vida satisfecha y “controlada”, con pocos problemas y autocomplacencia; entonces, lo más “prudente” respecto a Dios es no preguntar… Porque, si lo hacemos, de su respuesta puede surgir la necesidad de asumir un compromiso ineludible…, o puede proponernos un desafío de tal envergadura, que nos resulte insoportable y nos lleve a vernos obligado

¿SALVAR A JESÚS?  (Mc 8, 27-36)

¿SALVAR A JESÚS?  (Mc 8, 27-36) La decidida y sincera confesión de fe de Pedro, y la de cualquier persona que descubre y experimenta, como él, en Jesús la necesidad de su persona, para que su vida se colme de sentido y cobre autenticidad, conduciéndole a la plenitud que anhela, cuyas verdaderas e infinitas dimensiones sólo él nos proporciona; a pesar de

TRANSPARENCIA  (Mc 7, 1-29)

TRANSPARENCIA  (Mc 7, 1-29) No podemos conformarnos con considerar las invectivas de Jesús contra las costumbres y legalismos religiosos oficiales de sus días y contra sus predicadores autorizados e investidos de poder sacral, como algo puntual, anclado en el pasado, y cuya crítica quedó limitada a aquellos momentos concretos. Las palabras de Jesús al respecto siguen vigentes, y resuenan también hoy, y

PALABRAS DURAS ¿E INACEPTABLES?  (Jn 6, 61-70)

PALABRAS DURAS ¿E INACEPTABLES?  (Jn 6, 61-70) Espantarse ante lo que supone y exige seguir a Jesús, después de escuchar sus palabras provocadoras y desafiantes frente a la abulia, al tedio, y al conformismo de nuestra vida, no es, en principio, un acto de cobardía sino de lucidez; y no es todavía una prueba o un indicativo de rechazo, sino precisamente por

¿PAN DE VIDA ETERNA?  (Jn 6, 51-59)

¿PAN DE VIDA ETERNA?  (Jn 6, 51-59) Las palabras de Jesús nos invitan de forma provocadora a creer y confiar en que hay “algo de él” en el pan y en el vino consagrados en su nombre, porque él quiso integrarse en el mundo y condicionar su presencia física, material, a nuestra fiel voluntad de invocarlo al modo como él mismo nos