CARPE DIEM (Lc 12, 32-48)
CARPE DIEM (Lc 12, 32-48) El tan extendido y deseado “vivir al día” no está nada lejos de la propuesta evangélica de “estar alerta, porque no sabemos el día ni la hora”; aunque, evidentemente, la diferencia de matices es completa. Por otro lado, la invitación a la vigilancia que nos propone Jesús ni es angustiosa ni pretende amargar nuestra actividad y