LLEGA ALGUIEN (Mc 1, 1-8)
LLEGA ALGUIEN (Mc 1, 1-8) Juan Bautista reclama un bautismo de conversión de los pecados, de renovación de la vida, de punto y aparte en lo que somos como personas, para poder ser en realidad quienes Dios quiere y nos pide que seamos. Pero sus palabras no son sólo de llamada a la conversión, de exigencia de cambio en nuestro comportamiento mirando
ESTAR ATENTOS (Mc 13, 33-37)
ESTAR ATENTOS (Mc 13, 33-37) “Estar atentos” ha de formar parte, nos dice Jesús, de las actitudes fundamentales de nuestra vida. Y vivir atentamente no significa estar pendiente de cualquier logro o progreso, ese “estar al día” que intentamos, para que no se nos escape ninguna oportunidad u ocasión de mejorar nuestro nivel, o de dotarnos de los legítimas y costosos medios
UN PRETEXTO INÚTIL (Mt 25, 31-46)
UN PRETEXTO INÚTIL (Mt 25, 31-46) El que se escuda en la “ausencia de Dios” en nuestro mundo y en la realidad tangible, para concluir de ello una conducta y una vida cuya única perspectiva “exigente y responsable”, la única “digna y encomiable”, sería la de la afirmación de la propia persona y su capacidad de control y dominio de lo creado,
FE EN NOSOTROS (Mt 25, 14-30)
FE EN NOSOTROS (Mt 25, 14-30) El dato fundamental que está a la base de las parábolas de Jesús y, en definitiva, de todo su evangelio, es la absoluta y radical confianza de Dios en nosotros. En cada uno de nosotros. Ciertamente se trata de algo incomprensible. Por eso nos pide que aceptemos la vida como un encargo libre y responsable para
DORMIR SIN MIEDO (Mt 25, 1-13)
DORMIR SIN MIEDO (Mt 25, 1-13) Uno sólo puede dormirse tranquilo cuando tiene la conciencia en paz. Al menos eso afirma el dicho popular. Sólo entonces no teme la inconsciencia, la imprevisión y la impotencia de esas horas de pasividad invencible y de apagón de nuestra libre voluntad. Algo de eso nos quiere decir Jesús con la parábola de las diez doncellas,