CONTRA LAS CUERDAS
Que nadie lo dude: el evangelio de Cristo nos pone contra las cuerdas. Seguir a Jesús no es para pusilánimes ni para timoratos. Tampoco para pesimistas o tibios. Seguir a Jesús requiere un coraje dispuesto a todo y una clara conciencia y voluntad de asumir riesgos. San Pablo lo describe magistralmente cuando escribe a los corintios: Nos aprietan por todos lados, pero