¿Rescatar la utopía?
El misterio de Dios solamente podemos ubicarlo en la utopía; es decir, en la aparente contradicción y en lo imposible. Lo profundo de lo humano y de la vida, lo único que merece tal nombre y nos inquieta, está más allá de nosotros mismos y de nuestra inevitable incapacidad y torpeza por conseguirlo; y, sin embargo, se nos ha hecho accesible a través de la vida de Jesús, el Cristo, el Evangelio cristiano. Si no rescatamos la utopía de la cruz desde su necedad y escándalo, ni seremos fieles a su llamada, ni descubriremos el horizonte al que nos convoca.
Últimas entradas
NI CASTIGO NI AMENAZA (Mc 13, 24-32)
NI CASTIGO NI AMENAZA (Mc 13, 24-32) Los discursos escatológicos atribuidos a Jesús no pueden sembrar pánico ni angustia. No tienen como objetivo provocar ansiedad o miedo en quien se une al seguimiento confiando en él y en su evangelio.
¡AY DE NOSOTROS! (Mc 12, 38-44)
¡AY DE NOSOTROS! (Mc 12, 38-44) El halago, el reconocimiento de nuestros méritos, la concesión de honores, premios y medallas, forman parte de los estímulos personales que nos llevan al esfuerzo y espíritu de superación, a la competencia profesional y
¿PREGUNTAR LO SABIDO? (Mc 12, 28-34)
¿PREGUNTAR LO SABIDO? (Mc 12, 28-34) Cuando preguntamos algo, con la pregunta podemos apreciar varios aspectos implicados: nuestra conciencia de ignorarlo y, además, nuestra confianza en aquella persona a la que preguntamos, a la cual le reconocemos autoridad y ciencia
SILENCIAR AL OTRO (Mc 10, 46-52)
SILENCIAR AL OTRO (Mc 10, 46-52) Cuando alguien levanta demasiado la voz, nos molesta. Y procuramos silenciarlo. Si nuestro vecino reclama atención a él, mientras nosotros estamos educadamente callados, conformándonos con ser observadores o testigos silenciosos, lo miramos con actitud
¿DOMUND?
Dada la celebración tradicional del Domund en este día, me permito enviar el enlace al artículo que publiqué en este mismo blog hace unos años, mientras me encontraba en el Congo http://rescatarlautopia.es/2020/02/17/conversacion-en-el-congo-bautizar-o-evangelizar/
VIVIR PARA SERVIR (Mc 10, 35-45)
VIVIR PARA SERVIR (Mc 10, 35-45) No deja de ser sorprendente el hecho de que la actitud de servicio y de entrega (llevada hasta el extremo de perder la vida injustamente por los demás, “en rescate por todos”), no sea