TRINIDAD: LA PARADOJA DIVINA
TRINIDAD: LA PARADOJA DIVINA Afirmar y celebrar la trascendencia de Dios es tanto como olvidar y enterrar nuestras pretensiones de conocimiento y sabiduría, y claudicar humildemente ante el misterio. Es renunciar sin miedo ni complejos a ser nosotros “Dios”, y confesar nuestra deficiencia radical y nuestra insuficiencia con honradez y reconociendo sencillamente dónde están nuestros límites; pero, eso sí, sin renegar un ápice del