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VIVIR COMO ENVIADOS (Mc 6, 7-13)

VIVIR COMO ENVIADOS (Mc 6, 7-13) Están de acuerdo los exegetas en que al enviar Jesús durante su vida “en misión” a sus doce apóstoles, como también a sus discípulos, está recalcando el matiz de cumplimiento y de urgencia que tiene su presencia y su anuncio del Reino de Dios inminente. Es un momento decisivo, particularmente para el pueblo de Israel, porque

LA INCREDULIDAD DE JESÚS (Mc 6, 1-6)

LA INCREDULIDAD DE JESÚS (Mc 6, 1-6) Al asombro que provoca Jesús con su forma de vida y su hablar “con sabiduría y con autoridad”, como nadie nunca se había atrevido a vivir y hablar; corresponde Jesús admirándose de la terquedad, la ceguera y la inconsciencia de quienes así hablan de él y, sin embargo, evidencian una increíble falta de fe y

CRISIS DE FE (Mc 5, 21-43)

CRISIS DE FE (Mc 5, 21-43) Al hilo del fino y sugerente análisis que hace X. Pikaza del pasaje del evangelio de Marcos, quiero fijarme en el “jefe de la sinagoga”, Jairo, que contra todas las normas y desobedeciendo el acuerdo oficial de las autoridades religiosas respecto a Jesús, acude a  buscarlo y a pedirle que vaya a curar a su hija.

TRANSGREDIR LA LEY  (Mc 5, 21-43)

TRANSGREDIR LA LEY  (Mc 5, 21-43) La hija de Jairo, el jefe de la sinagoga: una niña de ya doce años (la “mayoría de edad” en aquellos tiempos), que parece condenada a no estrenar su vida… Y una mujer, que desde hace también doce años, está igualmente  “condenada” a ya no poder vivir más su vida: excluida, avergonzada, impura… Ambas necesitan salir

DORMIR TRANQUILO (Mc 4, 35-41)

DORMIR TRANQUILO  (Mc 4, 35-41) Jonás dormía plácidamente en el fragor de la terrible tormenta, mientras todos en el barco, aterrorizados y desesperados, rezaban cada uno a su dios, pidiendo salvar la vida ante el inminente naufragio. Jonás era el único que podía dormir “tranquilo” en medio del caos, porque sólo él sabía el porqué de ese “viento contrario” provocado por Dios

UN DIOS COTIDIANO (Mc 4, 26-34)

UN DIOS COTIDIANO (Mc 4, 26-34) Tal vez una de las características más sorprendentes y escandalosas del evangelio de Jesús, sea la poca “espectacularidad” de su “idea” y conciencia de Dios, rompiendo radicalmente con esa espontánea tendencia “dualista” humana a hablar de “cielo y tierra”, con Dios en el estrato superior observando el mundo (estrato inferior) e irrumpiendo en él a voluntad