Comentarios sobre el EVANGELIO DE LUCAS

¿DICHOSOS? (Lc 6, 20-26)

La recompensa es futura, pero la dicha es presente. El sentido de nuestra vida es la esperanza en Dios porque ella nos adelanta el gozo, y no porque nos prometa el fin del sufrimiento. La convocatoria de Jesús no es en el cielo, sino en esta tierra nuestra, en nuestra propia, limitada, mezquina, y tantas veces miserable, realidad. Es nuestra existencia actual

“PERO SI TÚ LO DICES…” (Lc 5, 5)

Pedro lo dice sin tapujos: llevo toda la noche intentándolo, estoy cansado, y está claro que hoy no es día favorable; pero si tú lo dices… Mi jornada, y tal vez todo el mes, o todo el año, han resultado baldíos, he empleado todas mis energías en intentar conseguir salir adelante en mi tarea de ganarme honradamente el pan de cada día;

¿UN RECHAZO INEVITABLE? (Lc 4, 21-30)

Pretender la aprobación de todos, cuando la pretensión de cumplir Dios su promesa la encarna Jesús, el hijo del carpintero, aquel cuya familia es conocida y a quien tenemos por uno más de nosotros, sin ningún rasgo distintivo solemne y deslumbrante, no parece posible. El rechazo de Jesús parece inevitable; parece ser Él mismo quien lo provoca. Los evangelios, a la par

CUMPLIMIENTO (Lc 4,14-21)

Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír (Lc 4,14-21) ¿Que en Jesús se cumpla la promesa de Dios? ¿Qué hacia Él se encaminaba la historia de su pueblo? ¿Qué culmina en él la revelación que comenzó en Adán? ¿Que su persona haga a Dios humano? ¿Que asomarse a sus ojos es descubrir la luz del cielo, y que su voz