Año litúrgico A

PERDÓN SIN LÍMITES E INCONDICIONAL  (Mt 18, 21-35)

PERDÓN SIN LÍMITES E INCONDICIONAL  (Mt 18, 21-35) Una de las dimensiones peculiares y definidoras de la vida de Jesús, y una de las que más escandalizaban y provocaban a las autoridades religiosas, porque atenta contra la piedad y la doctrina tradicionales de su modelo religioso, es su perdón absoluto e incondicional; que lo erige no sólo en portavoz y mediador de

SALVAR AL HERMANO  (Mt 18, 15-20)

SALVAR AL HERMANO  (Mt 18, 15-20) La prioridad del prójimo es tan central y radical en la vida cristiana, que uno nunca puede quedar indiferente ante el error o la equivocación de su hermano; y, si lo constata, ha de acudir a advertirle de su fallo, para que así no se vea privado del perdón y la bondad de Dios, siempre a

¿UN DIOS DEMASIADO HUMANO?   (Mt 16, 21-27)

¿UN DIOS DEMASIADO HUMANO?   (Mt 16, 21-27) Si resulta sorprendente, y cuesta de creer incluso para una persona “religiosa” (es decir, que toma la vida con conciencia de que hay en ella un nivel de profundidad y de sentido, un “algo” enigmático que constituye su verdadera razón de ser y su auténtica perspectiva de futuro), el hecho de que Dios venga en

RESPONDER A JESÚS   (Mt 16, 13-20)

RESPONDER A JESÚS   (Mt 16, 13-20) El seguimiento de Jesús, la confianza total en él como sentido de nuestra vida; en definitiva, el ser cristiano, exige una respuesta personal. No se trata de rellenar un formulario o estampar la firma en un “Credo” peculiar, ni de sumarse a un grupo más o menos anónimo y masivo de seguidores; sino de mirarle a

EL RECHAZO DE JESÚS  (Mt 15, 21-28)

EL RECHAZO DE JESÚS  (Mt 15, 21-28) El relato evangélico de la mujer cananea voluntariamente ignorada por Jesús en principio, aparentemente rechazada de forma contundente después, y, finalmente elogiada y aceptada; siempre ha resultado sorprendente y desagradable a primera vista, dada la acritud y el distanciamiento, en principio incomprensible en él, mostrada por Jesús. Pero también muestra claramente que en Jesús (en

DEJARNOS  LLEVAR  POR ÉL…  (Mt 14, 22-33)

DEJARNOS  LLEVAR  POR ÉL…  (Mt 14, 22-33) La llamada al seguimiento por parte de Jesús, al seguimiento “perfecto”, no consiste en practicar lo que hemos venido en llamar “consejos evangélicos”, cuyo compromiso público vino a plasmarse en la proclamación de unos “votos solemnes”; sino en la “simple” y radical decisión de orientar nuestra persona y el desarrollo de nuestra vida exclusivamente hacia

TRANSFIGURACIÓN  (Mt 17, 1-9)

TRANSFIGURACIÓN  (Mt 17, 1-9) Es evidente que Jesús no actúa como si, consciente y señor de sus dotes taumatúrgicas, reservara para los más cercanos o “preferidos” de entre sus seguidores, el milagro más portentoso o convincente, el definitivo, haciendo así de ellos los únicos privilegiados y exclusivos conocedores del secreto más íntimo de su persona, y poseedores con ello de un plus

EL TESORO DEL REINO (Mt 13, 44-46)

EL TESORO DEL REINO (Mt 13, 44-46) El que más y el que menos de nosotros no sabe con certeza el primer deseo cuyo cumplimiento querría ver satisfecho, si se le presentara el genio de la lámpara de Aladino… ¿Cuál sería?... ¿Y el segundo?... ¿y el tercero?... ¡Porque tenemos tantos!... Como se trata de tres deseos (según el cuento legendario), caso de

RIESGOS Y PACIENCIA… (Mt 13, 24-43)

RIESGOS Y PACIENCIA… (Mt 13, 24-43) Ser buena tierra, para que germine y se desarrolle la semilla sembrada, es también correr el riesgo de que crezca la cizaña. La bondad, la disponibilidad, la actitud de servicio, no serán nunca una garantía de éxito, una especie de inversión para luego recoger los beneficios merecidos; y ni siquiera una ocasión de agradecimiento, de reconocimiento