Hora Santa
HORA SANTA Cuando tomo conciencia de mi andar sin destino y mis muchos errores me acusan y acobardan, vuelvo hacia ti mis ojos en demanda de auxilio, y Tú me abres torrentes de íntimas dulzuras. Tú eres el Dios de los pequeños e insatisfechos, el Dios que nos consuela en nuestras horas límites y nos levanta siempre que en la lucha caemos