PASCUA
PASCUA Hay un sepulcro abierto y vacío;había allí un cadáver… La cruz acabó con los discursos…pero Dios no enmudece,y ya había anunciado:“Este es mi Hijo, escuchadle”… Y, de súbito, ya no hacen falta las palabras,porque la luz de Dios deslumbra,y basta para acallar falsedades y condenas;para desautorizar la muerte;para recrear al hombrey regalarle la tierra prometida;para que brote en él ese surtidorque le lleva hasta