Comentarios sobre el EVANGELIO DE LUCAS

LO IRRELEVANTE (Lc 13, 22-30)

LO IRRELEVANTE (Lc 13, 22-30) Con asombrosa frecuencia situamos nuestra atención y nuestras preocupaciones precisamente en lo que nos resulta tal vez llamativo o provocador a primera vista, pero que en realidad no solamente es secundario o anecdótico, sino incluso completamente irrelevante para el “negocio” de que se trata; mucho más cuando tal “negocio” es el de nuestra salvación y el futuro

LUCIDEZ (Lc 12, 49-53)

LUCIDEZ (Lc 12, 49-53) Es bien sabido que nuestra tarea como fieles discípulos de Jesucristo no es la de “defender la iglesia” (aunque esa institución, que constituye el “depósito” de nuestra fe; y, más allá de su historia, plagada de infidelidades y contradicciones, nos resulta imprescindible en su realidad originaria como comunidad portadora del legado de Cristo a sus discípulos); sino la

CARPE DIEM (Lc  12, 32-48)

CARPE DIEM (Lc  12, 32-48)   El tan extendido y deseado “vivir al día” no está nada lejos de la propuesta evangélica de “estar alerta, porque no sabemos el día ni la hora”; aunque, evidentemente, la diferencia de matices es completa. Por otro lado, la invitación a la vigilancia que nos propone Jesús ni es angustiosa ni pretende amargar nuestra actividad y

INSENSIBILIDAD (Lc 15, 1-32)

INSENSIBILIDAD (Lc 15, 1-32) Hay una voluntad de emancipación e independencia que es egoísmo puro y pura soberbia; y hay también un inmovilismo y pasividad, una “permanencia en casa” que es comodidad e instalación cobarde e interesada, tacaña, y que sólo busca evitar compromisos y buscar el provecho propio. Llevadas al extremo, ambas actitudes conducen a la insensibilidad ante el prójimo, incluso

¿ACASO HAY ALGUIEN INOCENTE? (Lc 13, 1-9)

¿ACASO HAY ALGUIEN INOCENTE? (Lc 13, 1-9) Hoy en día todos tenemos claro que los acontecimientos desafortunados o las situaciones de desgracia o sufrimiento no constituyen un castigo divino ni suponen la culpabilidad y condena de las personas que los padecen. Eso de “¡castigo de Dios!”, aunque todavía lo digamos coloquialmente, no forma parte de nuestro juicio sobre las causas y supuesto

OJOS PARA VER A DIOS  (Lc 9, 28-36)

OJOS PARA VER A DIOS  (Lc 9, 28-36) La revelación de Dios es siempre en perspectiva de futuro, porque su proyecto creador es una oferta salvífica, una plenitud de vida a la que nos convoca desde la libertad. Por eso, desde Abraham, la fe se manifiesta en la esperanza firme  y la confianza en su promesa, que se sitúa siempre más allá

PRETENDER SER OTRO (Lc4, 1-13)

PRETENDER SER OTRO (Lc4, 1-13) El evangelio de s. Lucas nos dice que los cuarenta días de ayuno de Jesús en el desierto, previos al inicio de su vida pública proclamando el evangelio, los condujo “impulsado por el Espíritu Santo”; es decir, que precisamente el Mesías, que dirige su vida y la interpreta “desde Dios”, padece por ello “la provocación de Satanás”,

ANONIMATO (Lc 6, 39-45)

ANONIMATO (Lc 6, 39-45) El evangelio de Jesús no es sólo una llamada a la radicalidad en el ejercicio de la caridad como expresión de un amor al prójimo incondicional y prioritaria en la vida de las personas; sino también, y simultáneamente, una invitación a hacerlo desde el anonimato y sin protagonismos: sin propaganda ni autosatisfacción, sino como la inevitable consecuencia de

ÉTICA DE MÁXIMOS (Lc 6, 27-38)

ÉTICA DE MÁXIMOS (Lc 6, 27-38) Hace ya varias décadas que en el ámbito de la reflexión ética se ha hecho dominante el discurso sobre el consenso mínimo que permita a la sociedad regirse por normas en las que todos coincidamos, con un consentimiento unánime que conduzca a la convivencia pacífica; reservando al ámbito privado todo aquello que, aunque sea lo determinante

UN DISCURSO PARA ACTUALIZAR  (Lc 6, 20-26)

UN DISCURSO PARA ACTUALIZAR  (Lc 6, 20-26) No puede negarse que a primera vista el discurso de las Bienaventuranzas es un cúmulo de despropósitos no sólo difícil de admitir, sino incluso con una cierta sombra de inadmisible e intolerable. Nadie en su sano juicio y con un mínimo de sensibilidad humana, de compromiso ético, y de compasión por el prójimo, puede defender