SEGUIMIENTO E INTERROGANTES (Lc 14, 25-33)
SEGUIMIENTO E INTERROGANTES El evangelio y la llamada al seguimiento crean siempre interrogantes. Jamás ofrece seguridades, porque la propuesta desafiante de Jesús nunca nos da “recetas”, cuya observación pueda asegurarnos la fidelidad en ese seguimiento; sino pautas de vida que exigen de nosotros discernimiento, y que nunca son “absolutas” en su concreción, sino completamente relativas a cada persona y a las circunstancias
INTERROGANTES
INTERROGANTES Contemplar lo más frágil, como acoger al débil y al que sufre, nos permite acceder al infinito, porque nos sume en los interrogantes radicales… Y, al no encontrar respuestas, no nos hunde, sin embargo, en la desesperanza; por el contrario, es petición de sentido: nos exige otro mundo, nos impone inconformismo y reclama algo nuevo, distinto, imposible en apariencia, pero irrenunciable.
INSIGNIFICANCIA Y FELICIDAD (Lc 14, 7-14)
INSIGNIFICANCIA Y FELICIDAD (Lc 14, 7-14) Tal vez no haya mejor cosa para adquirir plena conciencia de lo que ya sabemos, que somos completamente insignificantes en el mundo y la sociedad, por importantes que nos tengamos y por decisivas que hayan podido ser nuestras aportaciones y nuestros méritos (y más cuando, como es el caso de casi todos nosotros, al menos el
TENDER PUENTES
TENDER PUENTES En el actual momento histórico-social, en que la mundialización es un hecho, las comunicaciones casi parecen ofrecer la ubicuidad, y la facilidad de medios propicia el transporte y la movilidad a todos los niveles, “tender puentes” se convierte en una necesidad y una responsabilidad para alcanzar ese mundo solidario de convivencia pacífica e intercambio personal y enriquecedor que todos anhelamos.
ORACIÓN: SOBRAN LAS PREGUNTAS
SOBRAN LAS PREGUNTAS ¿Por qué inquietarme, Señor, por tantos cuántos, porqués, cómos y cuándos; si tú me has dado tu palabra, y tu promesa segura está más allá de mis cálculos? ¿Por qué seguir siempre preguntando, y alimentar inquietudes, crear dudas, andar con recelos y temores, y sentirse tantas veces desdichado? Pero, ¡si basta una cosa!: mirarte agradecido y seguir confiando… A
LO IRRELEVANTE (Lc 13, 22-30)
LO IRRELEVANTE (Lc 13, 22-30) Con asombrosa frecuencia situamos nuestra atención y nuestras preocupaciones precisamente en lo que nos resulta tal vez llamativo o provocador a primera vista, pero que en realidad no solamente es secundario o anecdótico, sino incluso completamente irrelevante para el “negocio” de que se trata; mucho más cuando tal “negocio” es el de nuestra salvación y el futuro
ORACIÓN: INCOMPRENSIÓN
INCOMPRENSIÓN Si los tuyos te tomaron por loco, ¿cómo yo pretendo los aplausos? Si te miraron como alucinado, ¿cómo a mí, si te soy fiel, me tratarán con complacencia? Si, a pesar de reconocer tu bondad, tus palabras de vida, tus milagros, te miraban con desconfianza, les resultabas extraño, y te consideraban marginal y marginado, ¿cómo busco yo reconocimiento, que todos me
LUCIDEZ (Lc 12, 49-53)
LUCIDEZ (Lc 12, 49-53) Es bien sabido que nuestra tarea como fieles discípulos de Jesucristo no es la de “defender la iglesia” (aunque esa institución, que constituye el “depósito” de nuestra fe; y, más allá de su historia, plagada de infidelidades y contradicciones, nos resulta imprescindible en su realidad originaria como comunidad portadora del legado de Cristo a sus discípulos); sino la