CICLO LITÚRGICO A

JUAN Y JESÚS (Mt 11, 2-11)

La vida de Juan, el Bautista, no tiene ningún sentido sin Jesús. Pero Jesús tarda demasiado en manifestarse y lo hace de un modo demasiado silencioso e imprevisto, no es nada fácil identificarlo… Tal como nos lo presentan los evangelios, parece que Juan, al igual que le ocurrió a Jesús, tuvo una “vida oculta” previa de preparación, maduración, afianzamiento progresivo en lo

UN TRUENO EN EL DESIERTO (Mt 3, 1-12)

En medio del tedio y la rutina, de la superficialidad y las falsas esperanzas, de la banalidad instalada hasta en los rincones más sagrados, y cuando las expectativas mundanas están contaminando el cumplimiento de las promesas divinas y prostituyendo su llamada y su mensaje; en un orden político, social y religioso interesado, mezquino, impregnado de rencores y discordias, de ansias de poder

NI MIEDO NI RECELO… (Mt 24, 37-44)

Ni miedo ni recelo; ni amenaza ni condena; por el contrario: ¡ilusión y confianza!... Un diluvio imprevisto siempre es una catástrofe. Cuando se prevé como inminente, nos permite salvar la vida e incluso adoptar precauciones para evitar que su onda destructiva nos golpee inadvertidamente, de modo que podamos reducir en lo posible las consecuencias de su impacto y los conocidos efectos devastadores