Isaías 30, 15-18
Así dice el Señor, el Santo de Israel: “Vuestra salvación está en convertiros y en tener calma; vuestra fuerza está en confiar y estar tranquilos.” Pero el Señor espera para apiadarse, aguanta para compadecerse; porque el Señor es un Dios recto: dichosos los que esperan en él. Is 30, 15-18