General

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Quinto Domingo de Cuaresma-

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Quinto Domingo de Cuaresma- Te damos gracias, Padre, por tu Hijo, que nos hace accesible su misericordia y tu perdón, e infunde ánimo y alegría en nuestras vidas, cuando sabemos reconocer nuestros errores y acudimos a ti humildes y arrepentidos. Tú nos muestras así la riqueza de ese amor trinitario que envuelve tu misterio, y que nos lleva a admirarnos

ESTAR AL ACECHO  (Jn 8, 1-11)

ESTAR AL ACECHO  (Jn 8, 1-11) Toda la inmensa capacidad de autoexculpación que ponemos a prueba para intentar tranquilizar nuestra conciencia, y justificarnos de nuestra evidente “culpabilidad”, debida a nuestra torpeza, a errores, a inconveniencia y desatino al obrar (incluso “maldad” en ocasiones), cuando decidimos y ejecutamos libremente acciones cuyas consecuencias son molestas, dañinas o perjudiciales para otras personas, a las que

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Cuarto Domingo de Cuaresma-

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Cuarto Domingo de Cuaresma- Te bendecimos, Padre misericordioso, y te damos gracias por tu amor hacia nosotros; ese amor que por medio de tu Hijo Jesús nos reanima y alienta, y nos ofrece bondad y compañía. Y porque Tú eres el único Santo, y nos reclamas a nosotros santidad al llamarnos a tu lado como hijos, nos unimos a tus

UNA PARÁBOLA INAGOTABLE (Lc 15, 11-32)

UNA PARÁBOLA INAGOTABLE (Lc 15, 11-32) La parábola de san Lucas, que hemos venido en llamar de diferentes maneras: “del hijo pródigo”, “del hijo perdido”, “del padre misericordioso”… es una de las narraciones considerada por muchos una cumbre literaria y evangélica difícil de superar en expresividad, belleza y profundidad; y condensa de modo tan delicado e impactante el mensaje de Jesús, que

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Tercer Domingo de Cuaresma-

PLEGARIA EUCARÍSTICA-Tercer Domingo de Cuaresma- Necesario se nos hace, Señor, el darte gracias por tu inmensa paciencia con nosotros. Porque a pesar de que la bondad de tu Creación la hemos manchado una y mil veces con la suciedad de nuestras manos, tú, por Jesús, Hijo Elegido, nos reanimas y nos llamas sin descanso a gozar de tu perdón y a seguir

IMPREVISIÓN Y PACIENCIA (Lc 13, 1-9)

IMPREVISIÓN Y PACIENCIA (Lc 13, 1-9) Como vivimos tan preocupados, casi obsesionados, por poder llevar a cabo nuestros proyectos, cumplir nuestros objetivos, y conseguir realizar nuestros más nobles deseos (con frecuencia también los que no son tan “nobles”…), nuestras personas y toda nuestra sociedad navegan con un ritmo acelerado en medio de un mundo de prisas, de impaciencia y de ansiedad. Más

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Segundo Domingo de Cuaresma-

PLEGARIA EUCARÍSTICA -Segundo Domingo de Cuaresma- Es realmente justo y necesario, y nuestro deber y salvación, bendecirte, Padre santo, por tu Hijo, al que, envuelto en el ropaje del Espíritu Santo, proclamaste en la Transfiguración Hijo escogido. Por Él fortaleciste a los apóstoles para que descendieran del monte glorioso al llano de la vida, en donde se encuentra la ruta dolorosa que

EL ÚNICO PORTAVOZ DE DIOS  (Lc 9, 28-36)

EL ÚNICO PORTAVOZ DE DIOS  (Lc 9, 28-36) -Transfiguración- Las deslumbrantes señas de identidad de Jesús como enviado de Dios y su máximo profeta, con su insobornable e irrevocable decisión de “ir a Jerusalén”, se convierten allí en estigmas de pasión y cruz, en las marcas eternas de la personalidad de Dios cuando ha decidido ser “uno de nosotros”. Subir al monte

TENTACIONES (Lc 4, 1-13)

TENTACIONES (Lc 4, 1-13) "No sólo de pan vive el hombre"... Únicamente aprobamos y suscribimos todos las profundas y significativas palabras de la respuesta de Jesús a la primera de las tentaciones de Satanás, cuando renunciamos con gran fuerza de voluntad y nos proponemos con una firmeza casi inquebrantable (y digna de mejores causas…) tantos sufridos y estrictos regímenes, dietas y privación

PLEGARIA EUCARÍSTICA -PRIMER DOMINGO DE CUARESMA-

PLEGARIA EUCARÍSTICA-Primer Domingo de Cuaresma- Al comenzar nuestra peregrinación de la Cuaresma acompañando a Jesús en su decisión de ir a Jerusalén para culminar su vida, reconocemos Señor lo justo y necesario de tu obra con nosotros. En este mundo injusto y cruel, dominado por odios, rencores y venganzas, por el afán de dominio y de poder, y por nuestras mezquindades que