Pascua

¿ASCENSIÓN?: DESCENSO A LO PROFUNDO (Act 1, 1-11 y Mt 28, 16-20)

¿ASCENSIÓN?: DESCENSO A LO PROFUNDO    (Act 1, 1-11 y Mt 28, 16-20) ¿”Ascensión” o “inmersión”? ¿Cuándo “llegó” Jesús “al Cielo”? ¿Cuando “subió” poéticamente en las nubes o cuando, realmente, se hundió en la cruz?  ¿”Milagrito al uso” o abismo de misterio? ¿Manifestación gloriosa o profundidad insondable e inverificable? ¿Por qué esa pintoresca alucinación de “efectos especiales”? ¿Es que ha de ser la fantasía hollywoodiense la que me mueva a

¿FRACASO ABSOLUTO? (Jn 14, 1-12)

¿FRACASO ABSOLUTO?  (Jn 14, 1-12) El fracaso más estrepitoso y contundente de Jesús no es el de la cruz. Eso se veía venir. Todos lo presienten e incluso le advierten para que sea precavido. Él mismo cuenta con ello y lo manifiesta claramente con mucha antelación, enfrentándose al ingenuo optimismo de algunos de sus propios discípulos. Incluso la falta de aceptación por parte de las

SER MORADA DE DIOS (Jn 14, 23-29)

Ser morada de Dios en medio de este mundo y viviendo nuestra propia vida. Aportar con nuestra persona, allí donde estemos, la presencia y compañía del mismo Espíritu Santo, de la misma comunión divina, y convertirnos en lugar de encuentro con Dios para quien está a nuestro lado. Ser el sagrario abierto donde Cristo se hace presente irradiando su luz y su

COMO YO OS HE AMADO (Jn 13, 31-35)

El matiz provocador y escandaloso de la propuesta del evangelio, de la convocatoria de Jesús a constituirse en la comunidad de sus discípulos, no lo da el contenido de lo que nos pide a sus seguidores; sino, por encima de todo, el modo como nos exige llevarlo a cabo. No es tanto el amor, incluso a los enemigos; sino ese como yo

ENCONTRARSE CON EL RESUCITADO

La resurrección de Jesús, la Pascua cristiana, no es una noticia sobre él, sino un encuentro con Él. Es el encuentro definitivo y pleno, el que nos decide a reconocerlo como quien realmente es: el Mesías, el Cristo, el Hijo de Dios. Comprobar y experimentar que vive más allá de la muerte sufrida y de su confinación al sepulcro, disipa por fin

Por |2019-05-13T17:18:26+01:00mayo 13th, 2019|Artículos, General|Sin comentarios

UNIDAD Y COMUNIÓN (Jn 10, 27-30)

El evangelio de Juan no pretende definir dogmas sino transmitirnos una experiencia insólita y revolucionaria, sin duda subversiva: la de haber palpado al mismo Dios en Jesús; y, en consecuencia, haberse visto irremediablemente confrontado con el misterio divino de tal modo, que la vida no podía ya mantenerse en los mismos términos que antes. El impacto de la huella de Jesús era

UNA ESPERA ILUSIONADA

Si te has rendido a la Pascua, si has sabido por fin reconocer a Jesús resucitado y enmudecer de gozo y alegría ante esa irrupción definitiva de lo inesperado, de la presencia real de su Reino en nuestro mundo y de Él mismo, ya glorificado y sacramentado por y para nosotros; entonces tu vida ha dado un vuelco y ahora has de

Por |2019-05-06T17:13:09+01:00mayo 6th, 2019|Artículos, General|Sin comentarios

¿VOLVER A LA NORMALIDAD? (Jn 21, 1-13)

¿Por qué nos cuesta tanto reconocer a Jesús cuando nos sale al paso? ¿Por qué sus propios discípulos no saben reconocer la identidad resucitada de quien ha sido tanto tiempo su Maestro? Solamente queremos reconocer a Dios en nuestras previsiones, por eso nos es tan difícil aceptarlo cuando se presenta de improviso, sin esperarlo. Parece que pillarnos desprevenidos nos incapacita para saber

¿RESUCITADO?: LA DUDA DE TOMÁS (Jn 20, 19-31)

¿Cómo no dudar en principio de la resurrección de Jesús? ¿Hay algún indicio en la historia de tal posibilidad? ¿Acaso puede aportar alguien pruebas concluyentes de la trascendencia?  Para poder creer en la resurrección de Jesús hay que dudar previamente; más aún, hay que estar completamente convencido del fracaso de su vida, de la estrepitosa derrota de la cruz… La única evidencia

¿UN DIOS MUERTO?

Nietzsche puso de moda hablar de “la muerte de Dios”, aunque no fue el primero en hacerlo; y no ha habido pensador, filósofo o teólogo posterior a él, que no haya querido tomar parte en ese funeral. Pero era un entierro ideológico, matar a Dios en nuestro pensamiento y con nuestro pensamiento, en el terreno de las ideas y de los ideales,

Por |2019-04-24T18:44:33+01:00abril 25th, 2019|Artículos, General|Sin comentarios