Comentarios sobre el EVANGELIO DE MATEO

EL COMIENZO DE ALGO NUEVO (Mt 3, 13-17)

Hay puntos de inflexión en la vida de las personas, como también en las sociedades y en la historia, que solamente los identificamos retrospectivamente; es decir, cuando nos ha dado tiempo a sedimentar los hechos, consolidar los logros o nuevas perspectivas abiertas, y experimentar fehacientemente que el rumbo de la vida y su horizonte han cambiado decisiva y definitivamente, de un modo

UN DIOS QUE HUYE (Mt 2, 13-23)

Si decir que Dios se hace hombre resulta algo insólito, añadir que su vida es tan frágil como la de cualquier recién nacido y, más aún, que debe huir ante pretendidos rivales que se ven como potenciales “enemigos”, porque su simple presencia es motivo de alarma y es sentida como amenaza por los poderosos, resulta el colmo de la paradoja y casi

CORREGIR LA DESMESURA (Mt 1, 18-24)

Cuando se acerca la Navidad, y con la santa pretensión de celebrar ese misterio desconcertante y siempre actual de la locura divina, que se nos acerca y hace accesible en Jesús como el Mesías, el Cristo, siempre detenemos nuestra mirada en María, la portadora de un modo “directo” de esa Buena Noticia. Mateo en su evangelio, tras la escueta referencia al hecho

JUAN Y JESÚS (Mt 11, 2-11)

La vida de Juan, el Bautista, no tiene ningún sentido sin Jesús. Pero Jesús tarda demasiado en manifestarse y lo hace de un modo demasiado silencioso e imprevisto, no es nada fácil identificarlo… Tal como nos lo presentan los evangelios, parece que Juan, al igual que le ocurrió a Jesús, tuvo una “vida oculta” previa de preparación, maduración, afianzamiento progresivo en lo

UN TRUENO EN EL DESIERTO (Mt 3, 1-12)

En medio del tedio y la rutina, de la superficialidad y las falsas esperanzas, de la banalidad instalada hasta en los rincones más sagrados, y cuando las expectativas mundanas están contaminando el cumplimiento de las promesas divinas y prostituyendo su llamada y su mensaje; en un orden político, social y religioso interesado, mezquino, impregnado de rencores y discordias, de ansias de poder

NI MIEDO NI RECELO… (Mt 24, 37-44)

Ni miedo ni recelo; ni amenaza ni condena; por el contrario: ¡ilusión y confianza!... Un diluvio imprevisto siempre es una catástrofe. Cuando se prevé como inminente, nos permite salvar la vida e incluso adoptar precauciones para evitar que su onda destructiva nos golpee inadvertidamente, de modo que podamos reducir en lo posible las consecuencias de su impacto y los conocidos efectos devastadores